domingo, 8 de octubre de 2017

Narco: un negocio lucrativo.

Según el periódico EL CONFIDENCIAL, 11.155 homicidios han ocurrido en México en los primeros cinco meses del presente año, de acuerdo a los datos oficiales, algo más de un 30% superior a las cifras del mismo periodo de 2016 y un número que de seguir esta tendencia va camino de pulverizar el récord de 27.213 muertos en 2011, año en el que México mantenía oficialmente una guerra contra el narco. De media van 74 asesinatos al día o, visto de otro modo, un muerto aproximadamente cada 20 minutos entre enero y mayo de 2017, buena parte de los cuales tienen una relación directa o indirecta con los cárteles de la droga, a lo que habría que añadir todo el catálogo de delitos asociados al mismo: secuestros, extorsiones, sobornos, blanqueamiento de capitales y un largo etcétera difícil de cuantificar. En pocas palabras, la putrefacción del sistema. Al parecer, sólo el Estado Mexicano gasta en combatir el narco 9 mil millones de dólares al año, cifra que casi empata al gasto del gobierno en desarrollo social (Fuente, Michoacan 3.0, año 2015). Según un artículo de la BBC del pasado año 2016, el tráfico de drogas a nivel mundial mueve anualmente alrededor de 320 mil millones de dólares. En EEUU, los muertos como consecuencia del consumo de opiáceos se ha convertido en una auténtica pandemia nacional: la población comienza con fármacos legales como el Bicodín (¿recuerdas al Dr House?), y termina chutándose caballo en el mercado ilegal. De hecho, 91 estadounidenses mueren diariamente por esta causa, superando como causa de fallecimiento a las armas de fuego y los accidentes de tráfico. ¡Increíble! Estas cifras tienen relación directa con gestos rutinarios y aparentemente inocuos para muchos jóvenes (y no tan jóvenes) en los países occidentales: meterse una raya de cocaína por la nariz, fumarse un cañardo de hachís o comerse una pirula de éxtasis a lo largo del fin de semana. ¿Realmente toda esta gente repara en el significado real, y las consecuencias derivadas de gestos tan a la orden del día como los que acabo de enumerar? Porque cada “tirito” de “farlopa” que se “enchufa” Fulanito pone su granito de arena a una parcela de muerte, tortura, violencia, corrupción inconmensurables a lo largo y ancho del Mundo. Para que un gilipollas cualquiera pueda fumarse su porrito vespertino, una cadena de esclavitud con olor a muerte ha sido puesta en marcha con sus múltiples engranajes. Es indiferente la inyección de recursos de todo tipo dedicados por los gobiernos: si hay un mercado que demanda cada vez más “viajes extraterrenos”, los esfuerzos son baldíos, una batalla perdida. Sólo la concienciación entre los más jóvenes, invertir en educación desde la base informando a los niños de las consecuencias personales y sociales del consumo y tráfico de estupefacientes puede salvarnos de esta epidemia. ¿Tal vez una legalización bien meditada y controlada? Esta es una problemática que da lugar a un extenso debate que entronca con muchas otras cuestiones pendientes y en las que pocos reparan, como es el lucro que obtienen los propios estados de una manera soterrada del lavado de dinero negro (más bien rojo sangre) derivado del narcotráfico, de las mordidas a funcionarios que degradan la labor pública y arrastra al terreno del delincuente al que debiera combatirlo o la creación de auténticos drogadictos con receta por parte de las multinacionales farmacéuticas y los médicos que las expenden. Por no hablar de la hipocresía de la sociedad respecto a actividades “poco presentables”: nadie se mete nada, nadie se va de putas, nadie se salta un semáforo, pero el primer negocio “confidencial” es el narco, el tercero, la trata de blancas y sólo el Ayuntamiento de Madrid puso cerca de tres millones de denuncias de tráfico durante el año 2016. Al menos esto último llena me llena el plato de garbanzos.

sábado, 17 de junio de 2017

La guerra que viene

Que nadie se engañe. Estamos en plena caída del Imperio Romano. Los bárbaros no es que acechen ahí fuera, ya están aquí (voz de niña de Poltergeist). Todavía el animal pega coletazos, pero la bestia le tiene agarrado por la yugular, y no va a soltar hasta que deje de respirar. Estamos heridos de muerte, jadeantes ante lo inminente. Te engañaría si dijera que poseo una bola de cristal en la que observo el devenir de la Humanidad: no sé si será un estado islámico que nos devuelva a la Edad Media en fanatismo y oscuridad, un imperio asiático regido por China, o directamente la destrucción en un apocalipsis climático porque el planeta diga basta y nos convierta a todos en polvo cósmico. Sólo echa un ojo a tu alrededor: Macron en Francia, Putin en Rusia, Trump en EEUU no son casualidades. Como no lo es la caída de las Torres Gemelas, la Gran Crisis desde 2007, el Brexit o el naufragio del Costa Concordia. Son termómetros que marcan los derroteros hacia los que se dirige la Raza Humana., la hoja de ruta que nos lleva de proa directos hacia el iceberg. Hasta el año ochenta y nueve del pasado siglo el equilibrio de fuerzas entre los dos bloques, occidental y comunista, mantenía a raya la codicia. Después, el MAL, sin una amenaza clara que le atara los machos, volvió a campar a sus anchas por la campiña francesa. Mi teoría es que, al igual que Hitler habría sido una anécdota graciosa en la Historia de la Humanidad sin esa feroz crisis económica, hoy en día lacras como la yihad en Europa no tendrían sentido sin las crecientes desigualdades que nos asolan. De nuevo, todo un clásico en la Historia: la avaricia se ha impuesto al bien común y la fragmentación del poder en los tiempos actuales (recomiendo leer “el fin del poder", de Moisés Naim) impide remar en la misma dirección en cuestiones críticas como es el cambio climático, el afrontamiento de la crisis financiera, la política migratoria o la política armamentística. Hay algo intrínsecamente podrido en el Sistema si, voluntaria y conscientemente,se deja atrás a los más débiles para salvar a los de siempre, corriendo el peligro de que aquellos se harten de sufrir y peleen. Y son muchos más. Que se lo digan a María Antonieta o al zar Nicolás II, Dios los acoja en su seno. Y en este espacio me quiero centrar en los ciudadanos de origen árabe, en su mayoría de religión islámica (aunque en buena parte el planteamiento es extrapolable a otras culturas) Cuando no se dan alternativas en la sociedad actual multirracial y multicultural a MILLONES de inmigrantes, ni se les inculca a través del sistema educativo los valores occidentales (por las buenas, o por las malas), ocurre que al final te pasan por encima como un carro de combate sobre un arbolito. Por pura estadística. La ideología extremista de origen islámico tampoco es una casualidad. Es el fruto de décadas mirando a otro lado, escondiendo la basura debajo de la alfombra para que no se vea, hasta que te inunda la casa. En lugar, cuando eran un número aún manejable, de integrar a la comunidad musulmana, invirtiendo en recursos educativos, sociales y culturales, apartando nuestros complejos para, si es necesario, castigar o reconvenir a aquellos individuos que desde su atalaya incitaran al odio o mostraran actitudes incompatibles con la libertad, la igualdad y la democracia; en vez de controlar las fronteras para que la arribada de inmigrantes (con todo el derecho del mundo de labrarse un futuro mejor) fuera ordenada y progresiva, con el objeto de que los valores del receptor no sean amenazados por los recién llegados, nos hemos convertido por mor del qué dirán, y el “que nadie me llame racista, ni xenófobo” en conejos asustados por los focos de un automóvil. En vez de utilizar adecuadamente los recursos de los que nos dotamos como sociedad para controlar corrientes que atentan directamente contra nuestros valores fundamentales, ponemos en la picota a nuestras fuerzas de seguridad si actúan defendiendo nuestro territorio soberano. Es decir, hemos pasado a ser víctimas, incapaces de reaccionar ante lo que se nos viene encima. La comunidad islámica es muy potente, cada vez más numerosa e influyente, y estamos fracasando estrepitosamente en el proceso de asimilación. Se podrá argumentar que el choque cultural es formidable. Si, lo es. También nuestra estupidez, demagogia, “buenrollismo”, complejos y escasez de miras que nos ha llevado donde estamos. Porque, y esto quiero dejarlo MUY CLARO, sin en absoluto justificar los actos de barbarie que los terroristas de corte yihadista están llevando a cabo, mi opinión es que los hemos fabricado nosotros. Nosotros hemos dejado crecer la bestia, y ahora esa bestia nos está comiendo por los pies. Y pienso que atravesamos una incuestionable crisis de valores en buena parte motivada por esta “reordenación” global de la economía que sufrimos, en el que OTRA VEZ, los poderosos son cada vez más poderosos y los pobres, cada vez más menesterosos. Un joven con esperanzas, una buena educación, integrado, perspectivas de futuro y un buen empleo normalmente (salvo que tenga una enfermedad mental) no va a inmolarse en nombre de Alá. Generalmente, los muyahidines que dan su vida por la causa y suben a disfrutar de sus setenta y dos vírgenes es debido a sus pocas esperanzas terrenales. Provienen de barrios marginales, familias pobres, con escasos recursos para revertir su miseria, y generalmente están condenados a ejercer trabajos que no quiere nadie porque se les condiciona desde la cuna. Básicamente, no tienen nada que perder. Es decir, el imán que incita a la yihad o el youtuber de turno les da a esta generación de chicos lo que necesita un espíritu joven: un objetivo, una bandera, una esperanza, algo por lo que luchar (y muchas veces, morir). Y un culpable. A esto le añades unos cuantos barriles de keroseno (foto de las Azores), la estupidez y arrogancia norteamericanas y un par de conflictos armados mal y nunca resueltos, y obtienes un caldo que deja a la bomba de Hiroshima a la altura de un petardo de feria. Y vamos a peor. El reclutamiento para la causa es inversamente proporcional a la falta de argumentos de los países occidentales, hipócritas e ineficaces. Y finalmente, porque serán mayoría, más jóvenes y con menos que perder, nos pasarán a cuchillo, como bien vaticina mi querido Don Arturo, que ese sí sabe de bolas de cristal. Y de cómo se fabrica una guerra.

sábado, 14 de enero de 2017

Niños muertos. Sociedad caduca.

“Papá, mamá, espero que algún día podáis odiarme un poquito menos. Ya no aguanto ir al colegio y no hay otra manera de no ir”. Ese es uno de los desgarradores párrafos de la carta de despedida que escribió Diego, de once años, antes de tirarse por la ventana del quinto piso de su casa de Leganés. Ocurrió en enero de 2016. Cuando sus padres supieron de los insultos y vejaciones continuos y sistemáticos por parte de un grupo de compañeros, se lo hicieron saber a los responsables del centro educativo donde todo ocurría. La respuesta que recibieron fue “son cosas de críos” El resultado: un niño tímito, maduro e inteligente, con unas notas excelentes es visitado en su tumba por unos padres destrozados de por vida. Simplemente porque un ser indefenso no recibió de quienes han de protegerle y auxiliarle, lo necesario: un parapeto, un consuelo, un refugio. Porque esos pequeños hijos de la gran puta que le hacían diariamente la vida imposible no recibieron el merecido castigo a tiempo, ni fueron reprendidos adecuadamente en su comportamiento. Porque mil protocolos, siglas, organismos autónomos o autonómicos, tutores, directores, asesores pedagógicos, etc directamente no hicieron su trabajo ni justificaron sus millonarios presupuestos. Cuando ocurren las desgracias, se limitan a cumplir el expediente, salvar su culo para que no les salpique la mierda y a dar las condolencias a la familia: no lo vimos venir, no esperábamos este desenlace, pobrecito…..Puro fariseísmo. Aproximadamente, cada dos meses un niño se quita la vida en España por lo que hoy llamamos BULLYING. O sea, el puteo del abusón de toda la vida al que se le ha puesto el foco, y un nombre muy rimbombante. Disponemos de herramientas de medida, métodos de prevención, y mecanismos de sobra para que estos casos luctuosos no ocurran, que no son aplicados sencilla y llanamente porque no hay voluntad política. Porque es mucho más importante cubrir los agujeros creados por la banca que ayudar a niños desvalidos y educar en la prevención, de proporcionar a los pequeños las herramientas necesarias para convertirse en ciudadanos con todas las letras. Porque la administración a todos los niveles simplemente MIRA PARA OTRO LADO. Finlandia, pionera en cuestiones de educación, ha creado el método KiVa, para el control y prevención de casos de acoso en el ámbito escolar, con unos resultados extraordinarios. En el siguiente link se amplía la información al respecto. https://psicologiaymente.net/desarrollo/metodo-kiva-bullying ¿Cuál es el motivo de que directamente no se copie lo que funciona? ¿Por qué hay un caso JOKIN, o DIEGO cada dos por tres en España? No se puede pedir madurez a un grupo de chavales de doce años que acosan a otro. Tampoco a los que están alrededor que miran a otro lado, no sea que el chorreo les caiga también a ellos. SÍ se les puede educar, enseñar que ese comportamiento no es el adecuado. Y las instituciones, además de educar en la prevención, deberían tomar medidas en caso de flagrante acoso, y pararlo. Punto. Hoy en día, la mayoría de los centros escolares tapan sistematicamente este tipo de cuestiones debido a que su publicidad podría afectar negativamente al buen nombre de la institución, lo cual puede, a su vez, derivar en pérdida de alumnos (cuantas veces prevalece el negocio sobre el bien del menor vilipendiado) Cuántos casos de acoso son resueltos por la vía fácil y rápida: el traslado del acosado a otro centro escolar, lo que acarrea en muchas ocasiones el cambio de domicilio de toda la familia. Incluso esa medida es profundamente imperfecta, pues hoy en día con la proliferación de las redes sociales, los acosadores pueden continuar campando a sus anchas en el cerebro de la víctima con total impunidad. El mundo al revés. Me remito al eminente doctor en Psicología, Don Iñaki Piñuel, que en el siguiente video explica perfectamente en qué consiste esta lacra del Bullying, y como está en nuestra mano erradicarlo. https://www.youtube.com/watch?v=r7STGLaO2wo La palpable dejación de funciones de las distintas administraciones se traduce también en la escasa voluntad de medir el grado de violencia en las aulas en nuestro país. Supongo, más bien estoy convencido, que los datos sacarían los colores a más de uno. No obstante, el acoso es responsabilidad de todos: maestros, tutores, bedeles, padres, administración, pedagogos, psicólogos, policía….y habría de ser abordado desde un punto de vista holístico para no volver a lamentar casos tan tristes como el de un niño que se quita de en medio en la flor de la vida. Y pongo en la cima de la pirámide de la responsabilidad a los padres, A NOSOTROS. Hace poco, coincidí con un conocido que estaba con su hijo de unos ocho años. Le pregunté que qué tal el pequeño, a lo que me respondió “es muy listo, el jodío, sólo que me han dicho en el cole que es un poco cabrón con los compañeros. ¿Y qué quieres que te diga? Que se pongan las pilas, mejor los demás que él” Estupefacto, me fui con la música a otra parte, pensando en cuantos padres justifican, fomentan o animan a un comportamiento de abuso, sin ser conscientes del monstruo que están creando en casa y fuera de ella. La ley del más fuerte. Por desgracia, por pura estadística, aproximadamente dentro de dos meses veremos en los titulares de los periódicos el caso de otro niño que se queda en el camino porque se le vuelve insoportable, que tras la indignación generalizada inicial, no será más que una estadística más que será, a su vez, tapada por otra noticia, por otro titular más impactante. Y nadie hará nada. Cuanto miedo nos da como sociedad mirarnos en el espejo…y con razón. Diego se quitó la vida. Si. Se suicidó. Pero cuántos abrieron la ventana, y le empujaron después al vacío.

domingo, 4 de diciembre de 2016

El coste de la avaricia.

Tengo dos amigos valientes. Luchan una batalla que saben perdida de antemano, pero lo hacen como si fueran a ganar, como si se dijeran a sí mismos, sí, sé que me vas a pasar por encima, pero no va a ocurrir sin que te sangre la nariz, el tiro de gracia lo voy a recibir de pie. Como la carga de la caballería polaca en el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, o como ese croata al que están quemando su casa en la Guerra de los Balcanes y se mantiene incólume ante la adversidad. Y es que se van apagando poco a poco, con una dignidad y una entereza que no puede inspirar nada salvo admiración. Les ha tocado la china a dos seres humanos con un corazón que no les cabe en el pecho, sin saber porqué, y de la manera más cruel que puede llegar a imaginarse. A uno le ha tocado una enfermedad ideada por el demonio, al otro, el abandono de su propio país: su enfermedad se llama España. De que mi amigo padezca una enfermedad incurable como es la Esclerosis Lateral Amiotrófica, nadie tiene la culpa, obviamente. Nadie dijo que la vida fuera justa. El azar, el destino, el diablo, o como quiera llamarse, se cobra víctimas cada día, y no hay ser humano sobre la faz de la tierra al que la vida tarde o temprano no le inflija una cuchillada entre las costuras. Forma parte del juego. Aceptar las cosas como son no reduce la impotencia, la frustración y la rabia que me asola. Hay circunstancias inevitables, la vida en estado puro. Eso es una cosa, otra es cuando pienso que el destino de personas como mis amigos podría ser muy distinto. Si. Totalmente diferente. Tal vez, sólo habiéndolo sufrido dentro de diez años, o de veinte, con una cura o vacuna o tratamiento efectivo, quizá, hoy esta entrada en mi blog no tendría sentido. Tal vez, si en vez de trincar su tres por ciento en Cataluña los salvadores de la patria, esos recursos hubieran sido destinados a crear laboratorios poblados de científicos brillantes, hoy el destino de ambos sería otro, y mi tono de escritura también. Si en vez de sufragar carreteras de peaje inútiles, se hubieran preocupado en retener cerebros brillantes y no ponerles una alfombra roja para que ofrezcan sus conocimientos vendiendo sándwiches en Covent Garden, la película sería muy diferente. Si esos hijos de la gran puta que han manejado el cotarro no hubieran saqueado el país, tal vez ahora mi amigo tendría una esperanza, y ese científico brillante no estaría rezando para que le llamen de The Phone House, porque tiene la dudosa costumbre de comer todos los días. Me temo que mi amigo enfermo de ELA, y el científico enfermo de España se irán de aquí sin saber cuál hubiera sido el resultado de haber gozado de partidos e instituciones públicas al servicio de los ciudadanos, y no al revés. Algún día habrá un remedio para la esclerosis, estoy seguro. Para la imbecilidad, jamás. Y yo, personalmente, me cago en todos los Bárcenas, Bigotes, Ratos, Blesas y ERES de Andalucía….por mis dos amigos que se mueren.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

DERIVA DEL MUNDO

ÉRASE UNA VEZ UN PAYASO DE FERIA. UN MONIGOTE PARODIADO UNA Y MIL VECES, ENTRE OTROS DE MANERA SUBLIME POR EL MAESTRO CHAPLIN. NADIE LE DABA IMPORTANCIA. PARECÍA UN TIPO RIDÍCULO, CON SU BIGOTILLO TRASNOCHADO, RAYA MUY MARCADA, CEÑO FRUNCIDO, ACENTO EXTRANJERO Y ASPECTO DE PALETO MUERTO DE HAMBRE. SÓLO CUATRO FANÁTICOS SEMIIDIOTAS SEGUÍAN SUS MONSERGAS RACISTAS Y LLENAS DE ODIO. EN SU TIERRA, ESTABAN MÁS PREOCUPADOS POR RECUPERAR SU VIDA, IR A CABARÉS, Y TRATAR DE SUPERAR UNA CONFLAGRACIÓN QUE HABÍA ARRASADO LA EXISTENCIA DE MILLONES DE PERSONAS. LA GENTE EMPEZABA A SACAR LA CABEZA DESPUÉS DE AÑOS DE HAMBRE Y MUERTE. PERO EL OPTIMISMO POR LA PAZ SE ESFUMÓ COMO LO HACE UN ELEFANTE EN UN TRUCO DEL GRAN HOUDINI….SEGURAMENTE PORQUE NUNCA EXISTIÓ SALVO EN SU IMAGINACIÓN. SÓLO FUE UN ESPEJISMO BREVE, QUE SE DESVANECE CUANDO ABANDONAS EL PATIO DE BUTACAS Y SALES AL FRÍO INVIERNO BÁVARO. HUBO UN MOMENTO QUE UNA BARRA DE PAN PASÓ A VALER COMO UNA CASA, Y EL DINERO SE CONVIRTIÓ SÓLO EN UN TROZO DE PAPEL MOJADO. TRAS EL CRACK DEL 29, EL PERSONAL SE FUE QUEDANDO SIN EMPLEO, FALTARON LAS ALUBIAS EN EL PLATO Y LLEGÓ EL CONSIGUIENTE CABREO GENERALIZADO. LA DEMOCRACIA, ESA PALABRA TAN FRÁGIL QUE APENAS PRONUNCIADA YA SE DESVANECE, SE CONVIRTIÓ UNICAMENTE EN EL INCÓMODO TRÁMITE DE ACUDIR A URNAS CADA EQUIS TIEMPO PARA ELEGIR AL PRÓXIMO GOBIERNO INOPERANTE CUYA ÚNICA FUNCIÓN ERA AGUANTAR EL CHAPARRON DE LOS OPOSITORES Y DE LOS ARRIBISTAS CUYO ÚNICO OBJETIVO ERA LA DESESTABILIZACIÓN PARA RECOGER LAS NUECES DEL SUELO. POCO A POCO, AQUEL TIPO RARO EMPEZÓ A ESTAR EN BOCA DE MUCHA GENTE. DE CUATRO BORRACHOS SIN OFICIO NI BENEFICIO EN CERVECERÍAS DE MALA MUERTE PASÓ A DECENAS, LUEGO A CIENTOS, Y FINALMENTE ARRASTRÓ A INGENTES MASAS DE CIUDADANOS HASTIADOS DE PALABRERÍA Y SEDIENTOS DE REVANCHA Y UN LÍDER DE ACCIÓN.
SU VERBO FLUIDO, LA ENERGÍA CON QUE EXPONÍA SUS ARGUMENTOS Y LA PARAFERNALIA SIMBÓLICA ARRASTRABA CADA VEZ A MÁS PERSONAL DE TODA CONDICIÓN. PRIMERO LOS DESARRAPADOS, LOS EXCLUIDOS, LOS MARGINADOS, EX COMBATIENTES Y TULLIDOS. LUEGO, A LA SOMBRA DEL PODER QUE IBA ACUMULANDO, ARISTÓCRATAS, INDUSTRIALES E INCLUSO LA IGLESIA SE FUE ARRIMANDO A ESE PERSONAJE QUE ENCARNABA LA RABIA POR TANTOS AÑOS DE AGRAVIOS. HABLABA CLARO, SIN TAPUJOS Y DABA RESPUESTAS SENCILLAS A PROBLEMAS COMPLEJOS. JUDÍOS, BOLCHEVIQUES, LA AMBICIÓN YANKEE, LA COBARDÍA DE LOS FRANCESES, LOS ESLAVOS…TODOS ERAN CULPABLES Y PUESTOS EN SU PUNTO DE MIRA COMO PARTE DE UNA ESTRATEGIA BIEN CALCULADA: DARLE AL PUEBLO LA CARNAZA QUE NECESITABA. Y ASÍ, RECORRIENDO UN CAMINO LARGO Y EMPINADO QUE UNA CINEASTA AFÍN CALIFICÓ COMO EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD, ESE TIPEJO INQUIETANTE Y SUS ADLÁTERES LLEGARON POR LA VIA DEMOCRÁTICA AL PODER, NO SIN JUEGO SUCIO Y MENTIRAS FLAGRANTES. TODOS AQUELLOS QUE SE REÍAN O LE MENOSPRECIABAN EN PERIÓDICOS O EN LA TERTULIA DEL CAFÉ ALIMENTARON A LA BESTIA SIN DARSE CUENTA: LA PROPAGANDA SE LA HICIERON GRATIS. CUANDO TOMÓ POSESIÓN DEL CETRO, APELÓ A LA PAZ MUNDIAL, Y A LA HERMANDAD DE LOS PUEBLOS. DOCE AÑOS DESPUÉS, SESENTA MILLONES DE MUERTOS, MILLONES DE DESPLAZADOS Y HERIDOS Y UN PLANETA DEVASTADO DAN FE DE SU PASO POR EL PODER. CUANDO ESOS ACONTECIMIENTOS ATROCES ACABARON, PARECE QUE SE APRENDIÓ LA LECCIÓN. LOS MÁS IMPORTANTES DIRIGENTES SE DIERON CUENTA QUE SIN EQUIDAD, NO HAY DEMOCRACIA. QUE SIN PAN, LAS LEYES SON SÓLO LEGAJOS SIN NINGÚN VALOR, Y QUE LA HIDRA ROJA ACECHABA PACIENTE PARA ENTRAR POR CUALQUIER GRIETA Y HABRÍA QUE SEDUCIR AL CIUDADANO CON ALGO MEJOR DESPUÉS DE TANTO SUFRIMIENTO. DÉCADAS DESPUÉS, ACABADA LA AMENAZA DE LA HOZ Y EL MARTILLO (EL FIN DE LA HISTORIA COMO LO DEFINIÓ ALGÚN IMBÉCIL), VOLVEMOS A LOS MISMOS MIMBRES QUE FORMARON AQUEL CESTO. LA AVARICIA, LA INIQUIDAD, EL EGOÍSMO Y LA IMPUDICIA HAN VUELTO A TOMAR SU LUGAR PREDOMINANTE, Y VOLVEMOS A REPETIR LOS MISMOS ERRORES. LOS MALOS SIEMPRE GANAN. HOY, LA SUMA DE MILES DE COMPORTAMIENTOS CODICIOSOS Y QUE, PER SE, COMPORTAN ALGO DAÑINO PARA EL COLECTIVO NOS HAN LLEVADO DONDE ESTAMOS. Y EL MEXICANO DEL PUESTO CALLEJERO QUE VENDE PERRITOS CALIENTES EN WALL ST. ES CULPABLE DE TODO!!!! LES SUENA DE ALGO?? ME GUSTARÍA PENSAR QUE ALGO ES DISTINTO A CUANDO SERES HUMANOS ERAN ANIQUILADOS A NIVEL INDUSTRIAL COMO QUIEN FABRICA AUDI A3....PERO ME TEMO QUE LA HISTORIA ESTÁ POR UNA EXTRAÑA RAZON DESTINADA A REPETIRSE UNA Y OTRA VEZ, COMO SI EL SER HUMANO TUVIERA ETERNAMENTE UNA PISTOLA EN LA CABEZA HACIENDO CLICK, CLICK, CLICK. Y NADIE PUDIERA APARTAR EL DEDO DEL DISPARADOR.

miércoles, 1 de junio de 2016

CINISMO

Hoy estuve escuchando la entrevista realizada hace meses a un mediático político de la derecha imputado (perdón, investigado) por el repóquer completo de corruptelas que se pueden desplegar si gozas de ese puesto privilegiado para jugar a dios durante una temporada que es la gestión pública de alto nivel. El tipo hablaba con total desfachatez de los desmanes de sus compañeros de banco parlamentario, defendiendo la honestidad de la inmensa mayoría de los gestores de lo público, con frases del tipo “lo que hay que hacer es perseguir a esos cuatro golfos, y ponerlos a buen recaudo”. Meses después, ese mismo individuo estaba metido en un coche patrulla, esposado y rodeado de agentes anticorrupción, camino de la cárcel. No hay nada como creerse un papel para interpretarlo con total credibilidad, y desde luego, no imagino otra forma de tirar balones fuera delante de millones de espectadores si no es siendo tan descarado, cínico y golfo como es este tipo. Básicamente, ha interpretado el de otros muchos de su mismo pelaje, que han mentido descaradamente a una ciudadanía que había depositado su confianza (y la faltriquera) en sus manos…..y que terminó en sitios tan insospechados como el tanga de una bailarina de striptease de un club de carretera, o en su nariz en forma de polvos mágicos. Y es que, a poco que abras un poco los ojos, y agudices un pelín el oído, cualquier persona mínimamente cabal ha podido constatar que lo de la gestión de los dineros en España en los últimos años ha sido un gigantesco FRAUDE. La ruindad, la bajeza moral, el egoísmo, la escasez de miras más allá del siguiente trinque ha sido la hoja de ruta de tantos políticos, directores generales, secretarios, concejales, gestores, y demás cargos reales o inventados, toda una maraña de burócratas sin escrúpulos que han arrasado la piel de toro, dejándola yerma y achicharrada, arrastrando por el fango palabras nobles como igualdad, justicia, libertad o educación. El país que han dejado tras el saqueo de Roma estos analfabetos funcionales, es simplemente desolador. Mientras Alemania importa mano de obra cualificada, formada y sufragada made in Spain a cero coste, nosotros hemos atraído, por mor del pelotazo ladrillero y el dinero fácil y rápido una fuerza laboral de muy bajo nivel académico y formativo, que cuando la burbuja saltó por los aires explotó con ella, afrontando tarde, mal y nunca los créditos que los bancos aprobaron con la misma alegría que baila una adolescente en la fiesta de fin de curso… Ahora venden la película de que no hay dinero para equipar adecuadamente las ambulancias, ni para maestros, ni para renovar los coches de los policías, ni para asistir a personas dependientes sin recursos…mientras escuchas en la radio como un diputado admite haber recibido comisiones millonarias por “asesorías verbales” a empresas contratistas con la Administración. Que no es ético, pero tampoco ilegal, alegaba el ínclito. Alucinante. Ese comportamiento que puede parecer insignificante, y aparentemente inocuo para el contribuyente, visto con perspectiva, y multiplicado por miles de cargos que se han llevado su mordida de república centroafricana, hace que las facturas de todo lo público se vean engordadas hasta tal punto de pagar cada tornillo de hierro a precio de iridio. Nos hemos convertido en niños abandonados, sin referencias ni faros morales que eviten el naufragio, y es que más allá del daño económico infligido, especialmente sensible en los más débiles, lo que es imperdonable es que hayan robado la fe de la gente en la Democracia, esa palabra frágil, que se desvanece con apenas pronunciarla. Porque los servidores públicos parece que no han entendido el significado de estas dos palabras. Tal vez habría que explicarles que servidor no es sinónimo de saqueador, que público no significa barra libre para tirar con pólvora del rey en su propio beneficio y que una mayoría absoluta no es patente de corso para la imposición a base de decretazo, desoyendo con su prepotencia característica a sus conciudadanos. Y es que la democracia como sistema político sólo tiene sentido si facilita las herramientas necesarias al servicio de las personas en forma de instituciones que fomenten la igualdad de oportunidades. Cuando se limita simplemente a una consulta periódica, para más inri diseñada con objeto de perpetuar a los poderes fácticos, se convierte en una plutocracia encubierta, robando el sentido primigenio de este sistema de gobierno ya imperfecto per se. Y es que la desmemoria nos hace tropezar una y otra vez en la misma piedra. Si no, ¿Cómo se explica que, después de todo lo que sabemos, del trasiego continuo por los juzgados, del chorreo de recursos públicos derivados a gastos superfluos y sin sentido, todavía haya millones de personas que depositen su confianza en los mismos sinvergüenzas que nos han traído donde estamos? Se puede achacar a un electorado ciertamente envejecido que mamó una cultura dictatorial y conservadora, o a la rigidez de pensamiento propio de esos estadios postreros y a una sociedad acrítica, analfabeta, estúpida, estrecha de miras. Se podría justificar ese abanico de faltas en un agricultor de Las Hurdes que apenas supiera leer y escribir a primeros del Siglo XX, pero hoy en día el ignorante es voluntario, especialmente entre la población más joven. Tenemos una ínfima oportunidad de darle una bofetada en las urnas a lo hasta la extenuación mostrado como viejo, antiguo, inútil, corrupto, y seguimos igual. Yo me considero un librepensador, he votado creo que a todas las opciones políticas más o menos mayoritarias desde que he tenido la posibilidad de elegir y opté en su día por la opción que en conciencia creí iba a ser mejor para los intereses de mi país. Poniéndome en el pellejo de alguien de derechas, acérrimo del PP, o de un socialista de corazón, personalmente sería incapaz de darles el respaldo como MAL MENOR, o como medida preventiva simplemente para que no gobierne el de enfrente, o por el más vale lo malo conocido. Esto no es ir al peluquero, o comprarte un móvil por internet. Si han dejado claro por activa y por pasiva que menosprecian, engañan, saquean y juegan con el erario público como si fuera el casino de Estoril, y le sigo otorgando mi confianza en la urna, ¿En qué me convierte eso a mi? En un imbécil, o en un estómago agradecido, no se me ocurre otra opción. En todo caso, en cómplices de un delito en toda regla (con nuestro propio peculio, lo cual es de traca). Ya decía un autor muy conocido que España es un país de golfos y gilipollas: por cada golfo, cien mil gilipollas (me permito la licencia, Don Arturo) Es como si tuviera un hijo adolescente malcriado y manirroto, y me limitara a darle una regañina mientras le meto cincuenta euros en el bolsillo del pantalón. Todos los tiros no van a ir dirigidos, no obstante, a los mismos, pues los políticos no dejan de ser un reflejo de la sociedad que representan. La capacidad de autocrítica del español es cero, y es que una pandemia de cinismo asola todos los niveles de la pirámide: la ley del embudo del “españolisto”. Es desolador escuchar a la gente el típico “me dio la opción de no cobrarme el IVA en la instalación del aire acondicionado”. O el que está todo el santo día despotricando de los políticos, pero si tiene un accidente de tráfico, estira la baja como un chicle para sacar una mayor indemnización de la compañía de seguros, y así no ser el más tonto del barrio. Esos comportamientos ejercidos por millones de habitantes y aplicado, a su vez, a las grandes fortunas, junto a otros factores propios de la típica picaresca española, deriva en la situación en la que estamos. Y es que si podemos rascar tres, para qué vamos a rascar uno. “¿Es política el simple hecho de ocultarse en un chamizo a esperar a que escampe, y simplemente por inacción dejar que el resto se desgaste solito en batallas que no llevan a ningún sitio?” Yo creo sinceramente que los votantes necesitan, piden a gritos que les digan lo que quieren oír. Al igual que quien va al cine espera que, por muy dura que sea la historia, tenga un final feliz, y no llegar a casa con una sensación de derrota en el estómago, el ciudadano mata por que le inyecten ilusión. Como el maltratador en fase de cortejo después de darle una paliza a la parienta, que con mil lisonjas convence para que vuelva a confiar, el político cuando te necesita besará niños, abrazará ancianos, prometerá la luna y venderá a su madre con tal de que vuelvas a su redil. Y hartos de recibir siempre lo mismo, mentiras, bofetadas y que te falten constantemente al respeto, muchos seguimos yendo como borreguitos a depositar la misma papeleta de siempre, sólo para que no salga el de enfrente. Y así seguirá, porque los políticos, esos que manejan los hilos de esta ópera bufa que es el Sistema, no son más que el reflejo de una sociedad podrida. EL CINISMO. Los partidos usan las emociones de los seres humanos, la necesidad que tenemos de creer, con mayúsculas, para alcanzar sus objetivos. Mas no son entes abstractos, son personas de carne y hueso, con nombres y apellidos y las correspondientes rémoras adheridas a su cuerpo (los cortesanos del siglo XXI) Ellos se alimentan de nuestra pereza intelectual y estrechez de miras que nos caracteriza para alcanzar sus objetivos. Y es que en lo que no haya un movimiento que acabe u obligue a acabar con el Aparato tal como es, nada va a cambiar. Somos nosotros los que hemos de obligarles a tomar cartas en el asunto y, a base de bofetadas metafóricas, dejarles en la grada, como un futbolista que no rinde: en las urnas, principalmente, pero también en la calle diciendo NO a tantos atropellos indisimulados a nuestros derechos constitucionales. “¿De qué sirve cambiar los huevos si el cesto está podrido?” Una vez dijo un político de izquierdas que el sistema ha de dotarse de los mejores, y controlarlos como si fueran los peores. Este pensamiento resume perfectamente el criterio que ha de seguir el gran hermano de lo público.Los resortes de control institucional para el ciudadano de a pie que saca los pies del tiesto obviamente no son los mismos que los que se utilizan para esa casta intocable que son los diputados, senadores, reyes, ministros, concejales y toda esa larga lista de tecnócratas que gozan de patente de corso para hacer de su capa un sayo cuando les venga en gana, sin ninguna consecuencia que disuada realmente de comportamientos criminales. Esa doble vara de medir (o el palo al robagallinas) se muestra en la marea de corrupción a la que asistimos cada día, frente a la que no hay una respuesta dura, rápida y ejemplarizante por parte de unas instituciones que tan poco rentables salen al españolito de infantería. Precisamente los que más debieran estar sujetos por resortes de control claros y precisos, son los que están dotados de más blindaje frente a la Justicia. Aforamientos, indultos, permisos penitenciarios,y tercer grado injustificado son sólo algunas muestras, por no hablar de las presiones que reciben los magistrados o la capacidad de elegir o remover fiscales y jueces a su antojo.Tengo la teoría de que, en general, los principios que funcionan para los individuos, también lo hacen para las grandes organizaciones, los países, un banco, o una tienda de piensos de perro. Yo lo equiparo a las ondas concéntricas que se forman en el agua al tirar una piedra. Se ha demostrado que buena parte de los males que asolan esta tierra provienen del hecho de que los partidos políticos llegan con sus tentáculos a asfixiar todas y cada una de las instituciones públicas en las que gobiernan (o no). El proceso es hartamente conocido. Lo primero es el uso indiscriminado de los medios de comunicación públicos para mandar un mensaje a su imagen y semejanza, y convertirlo sibilinamente (o no tanto, véaseTelemadrid) en un panfleto que moldee opiniones, y vete pensamientos considerados como contrarios o poco apropiados. El siguiente paso es controlar el Poder Judicial, a base de posicionar a aquellos afines ideológicamente, que supuestamente vayan a dictar sentencias más acordes a sus intereses, y sean bien agradecidos con el que le ha señalado con el dedo para ocupar la poltrona de turno. Después se procede, gracias a que quien hace la ley, hace la trampa, a inundar la administración de cargos de confianza de libre designación que la dote de su deriva ideológica, y arrincone a los funcionarios de carrera que legítimamente ocupan su plaza a tareas sin importancia. Esos estómagos agradecidos, que se plegarán siempre y sin rechistar a las directrices del gobierno de turno, duplican cargos y roban la objetividad y el sentido de continuidad que es el leitmotiv del funcionariado, son el cáncer que ha asolado municipios como la Capital del Reino, que en cuestión de una década pasó a convertirse en el cortijo de unos cuantos que arrasaron inmisericordemente las arcas públicas sin ninguna consecuencia penal ni administrativa. Los partidos han premiado con sueldos mareantes la fidelidad perruna por encima del talento, convirtiendo a la administración de todos, empezando por el más alto nivel, en un nido de mediocres que toman decisiones sobre cuestiones tan importantes como su nivel de incompetencia. Y es que se ha demostrado una y otra vez, que ellos no se van a agarrar los machos. ¿por qué debieran hacerlo, si no es por una presión insoportable de la ciudadanía? Puro sentido del que menos abunda. El ser humano lleva todo dentro de sí: la corrupción, y la honestidad, el egoísmo y el altruismo, la violencia y la paz. Y básicamente nos mueven dos motores primarios: el placer y el miedo. El placer a través del sexo, el alcohol, las drogas, los bienes materiales, el arte… cada uno a lo suyo.Estoy convencido de que todos y cada uno de nosotros tenemos un precio, un demonio dentro que los satélites que orbitan alrededor de quienes toman las decisiones han sabido adaptar perfectamente para darle a cada uno la píldora adecuada. Probar las mieles del lujo y la abundancia económica ha hecho a muchos traspasar la línea y perder el norte. Las personas sopesan ventajas e inconvenientes, y las consecuencias que pueden derivar de las mismas. Si las consecuencias de la sirla fueran inmediatas, contundentes y claramente dañinas para su persona y patrimonio, los delincuentes de cuello blanco se cuidarían mucho de hacerlo, es pura lógica, ¿no?. Podría el miedo, como lo hace con el perro al que se provoca un calambrazo cada vez que toca la comida. Hoy en día, como está montado el tinglado, más que miedo, imagino que a determinados individuos les dará la risa (léase Fabra, ni un año de condena en un club de campo en el que le llamaban por megafonía como señor Fabra, o Jaume Matas, más tiempo en la enfermería leyendo filosofía que en prisión), y saldrán, si es que entran, para disfrutar de un patrimonio intacto y bien amachambrado en algún banco suizo, o en el paraíso fiscal de turno. Ese miedo terrible similar al que debieron sentir los bancos cuando fueron rescatados por todos tras la gran recesión, sin ninguna consecuencia tangible para los responsables, los cuales siguen ocupando consejos de administración y disfrutando de sus yates en Ibiza como si nada hubiera ocurrido. No son marginales, ni asociales, han sido educados en los mejores colegios, piden por favor el café en el bar, y abren la puerta del coche a las damas. No les verás atracar un furgón con una recortada, ni llevarán en el maletero diez kilos de cocaína, pero desde luego no están arrepentidos de lo que hacen, pues se sienten con el derecho de hacerlo, las normas son para los demás. Y en este punto, me pregunto si realmente es proporcional la pena que hoy en día se dicta contra el banquero que se carga la economía de un país respecto al daño que inflige, no tanto por la duración de la condena, que también, si no por el tipo. Yo me imagino compaginar la estancia en la cárcel con limpiar comedores sociales, dar de comer a indigentes, o desbrozar montes. Y desde luego, por pura lógica, ligar de forma inseparable la redención de penas, los permisos carcelarios y la obtención del tercer grado a la restitución TOTAL del daño causado, o sea, la devolución hasta el último céntimo del dinero que nos debe a todos. Pero es que tengo mucha imaginación. Es decir, realmente no termino de ver pánico, pijos repeinados en traje bajo las mesas correteando como conejos del miedo a que caiga sobre ellos todo el peso de la Justicia. Ese mismo miedo anteriormente referido, que usado adecuadamente puede ser el mejor guardián de la viña, trasladado a un electorado cerril con toda la maquinaria mediática puesta a pleno rendimiento puede ser el arma más valiosa de la caverna que desde hace tanto señorea nuestro territorio para poner cortafuegos a toda voluntad de que entre el aire fresco en esta habitación asfixiante. Y espero equivocarme cuando digo que estos movimientos sociales y políticos que en los últimos tiempos han sacudido el avispero institucional no van a lograr desbancar a los que llevan siglos agarrados a su poltrona como una garrapata. Empecé mi texto para dar fe de mi opinión acerca de un mal que corroe la sociedad y alimenta la corrupción como es el cinismo, pero es que nos asolan los siete pecados capitales, y habría que inventar unos cuantos más sólo para los españoles. Porque es notorio cómo la ira es otro motor que nos mueve a machacar al adversario hasta dejarlo sangrando en el suelo (real o metafóricamente) sólo porque piensa diferente, la envidia que invade al mediocre y trata de aplastar a todo aquel que sobresale por su talento y tenacidad, la pereza intelectual que delega a sabiendas en golfos y sinvergüenzas, y nos hace acríticos. Y este es mi panorama, mi visión personal del asunto. Alguno dirá que pesimista, que generalizar siempre te lleva a territorios que no abarcan toda la gama de colores existentes en la sociedad, que siempre hay que gente decente, decorosa, que lucha y no se arruga ante la injusticia. Estoy plenamente de acuerdo, pero el problema es que el malo al final siempre gana, aunque hagas que sangre su nariz en la lucha, la maldad por desgracia prevalece en el mundo, aunque haya mecanismos tardíos para tratar de aminorarla, o consuelos en los que guarecerse cuando pega fuerte el mar ahí fuera. Lo que es incuestionable es que hace falta reequilibrar el sistema, lo que los anglosajones llamarían checks and balances, para que las instituciones se limiten las unas a las otras, y la mecha que ha de iniciar todo ha de partir de la gente corriente. Muchas veces el debate se centra en lo económico como eje fundamental respecto al que gira todo lo demás, y creo que debiera ser al revés. Los cambios habría que enfocarlos como iniciar un plan de adelgazamiento: si cambias tus hábitos alimenticios, bebes agua, duermes mejor y haces ejercicio, los resultados vendrán por sí mismos. Iguales planteamientos son válidos para el Sistema: si se usa la lógica, y las instituciones funcionan como deben y los individuos nos comportamos como seres humanos, el aspecto económico prosperará. Sólo si nos damos cuenta de que los recursos son limitados, y que no nacen de los árboles, y de que los comportamientos egoístas a la larga nos llevan a los peores lugares como la crisis que nos asola desde hace ya nueve años, habría algo a lo que aferrarse en el futuro (aunque tenga poca fe en ello). Mi humilde conclusión es que si no somos capaces de aprender de los errores, y desmarcarnos como ciudadanos de los comportamientos políticos tantas veces denostados, no será posible regenerar la sociedad como es debido. El cosmos tiende al caos, al desorden, y la lucha para tratar de paliarlos es lo que nos mantiene en la brega, y da esperanza a todos aquellos que luchamos por crear un mundo mejor que hereden nuestros hijos, aunque en el fondo de nuestros corazones sintamos que no es posible. Seguiremos en la brecha. Por ella.

jueves, 14 de abril de 2016

Nunca pasa nada

Soy un sociólogo que no ejerce. Más bien, estudié Sociología, y en ese momento no sabía ni porqué…..tal vez fue porque fue a lo único decente a lo que pude aspirar con unas notas tan lamentables en Selectividad. Acabé la licenciatura al borde del ahogo y sin salvavidas, simplemente porque era lo que tocaba en ese momento. Una disciplina curiosa, ni Max Weber pudo decir de qué va. El caso es que, pasado el tiempo, con experiencias en la memoria y canas en la barba, me he dado cuenta de que me gusta. Si, me encanta elucubrar acerca de los motivos de la gente para actuar en general de manera tan irreflexiva y gregaria, de cómo las élites manipulan las voluntades a su antojo. De cómo la violencia se adueña de la mente colectiva cuando se lleva a una masa al límite, como si se encendiera una cerilla en un mar de queroseno. Pero ese limite jamás se pisará aquí. No mientras tengamos un bar con botellines helados y a Cristiano en la tele de plasma pegando cebollazos a un baloncito. Cada día estoy más convencido de que el ciudadano, especialmente a partir de cierta edad, se mueve a través de automatismos, algo así como en modo ahorro de energía. Usa los circuitos ya preestablecidos para no tener que darle al coco más que lo imprescindible….que bastante tenemos ya con pagar la hipoteca, el divorcio, mi hijo con trastorno de hiperactividad, el vecino de arriba que arrastra muebles a las dos de la madrugada….como para encima llegar el domingo por la noche a casa después de entregar a la criatura a la arpía de tu ex, y poner en la tele al pájaro de mal agüero de Jordi Évole. En lugar de eso, abres una lata de cerveza, te sientas en el sillón con los pies encima de la mesa bajera enfundado en los patucos en forma de cabeza de Mickey Mouse, y colocas en pantalla Gran Hermano Vip, sin saber si estás viendo eso, o un documental de aves marinas….básicamente, te la sopla. Y lo entiendo, de veras. Porque no hay alcantarillado mental suficiente para evacuar tanta mierda que nos bombardea por los cuatro costados cada día, uno ha de impedir que entre la cochambre con un blindaje de carro de combate... cuestión de pura supervivencia. Y es que no hay nada como vivir en tu burbuja de plutonio para ser menos infeliz. Conozco gente que sólo sonríe cuando tiene una copa balón de Ron Santa Teresa con Coca en la mano derecha, y mucha hembra emperifollada alrededor. Es como su momento zen. El resto de la semana le ves arrastrándose por el trabajo cual perezoso, como en modo low bat,hasta la siguiente farra. Su vida es un impasse, una especie de interludio entre juerga y juerga…..todo en su vida está focalizado en un mismo objetivo: gustar, follar, empinar el codo, fumar de la cachimba y lucir palmito. Sólo sacará lo mejor de sí mismo si vislumbra una presa a la que hincarle el diente. Como los guepardos en el Serengeti , el único motivo para levantar los huesos de la siesta a la sombra de un baobab será en caso de extrema necesidad (sexual, en su caso). Y nadie podrá decir que no es la realidad, pues es SU REALIDAD, la que se ha construido voluntariamente, a su manera, y desde luego no seré yo quien le juzgue, es más, diría que hasta le envidio. Me encantaría que el nihilismo fuera el timón de mi vida, mi patria, el Vicente Calderón una tarde de domingo, y que cada entrenamiento de pesas llenara más mi espíritu que todos los clásicos griegos juntos. Y creer en Dios, madre, eso si que sería la hostia!!!! Poder andar jodiendo al personal toda la semana, y que el domingo antes de misa un tío de negro y con alzacuellos te haga un reseteo completo de pecados en el disco duro a cambio del módico precio de dos avemarías, un padrenuestro, y un par de pavos para el cepillo. Es como las vidas infinitas en los videojuegos ¡¡¡quién dijo miedo!!! Por no hablar de la muerte..si los devotos casi debieran estar deseando palmarla!!. Aunque bien pensado, nada de Iglesia Católica, eso del purgatorio no suena a masaje oriental con final feliz precisamente. Casi mejor un devoto yihadista…….acabar rápido, y a cubrir vírgenes de tres en tres….espero vendan viagras en el cielo de los moritos, que uno ya no tiene edad para ciertos excesos sin asistencia divina… El caso es que no soy ni católico, ni musulmán, ni nihilista. Se podría decir que básicamente soy un gilipollas que cumple con las normas (No me preguntéis cómo me va)
Pago mis impuestos, soy un buen ciudadano, cumplo con mi trabajo y mis obligaciones como padre…trato de ser un buen hijo, amigo de mis amigos….o sea, un gilipollas. Lo llevo en el ADN, y no lo puedo evitar. Me gustaría transpantarme a un sinvergüenza de esos con gracia, y pico a raudales de los que siempre salen indemnes de todas sus maldades, se vive inmensamente mejor. Y si cree en Cristo Resucitado, miel sobre hojuelas El caso es que hoy en día lo más puro que veo a mi alrededor es el jabón de glicerina que tengo en la ducha. Desde luego más feliz era cuando no había ex parejas, ni Gürtel ni Púnica ni Ritas ni wikileaks, ni papeles de Panamá. Reza una cita que en el medio está la virtud. No sé si es verdad, lo que parece claro es que, lejos de eso, el camino del exceso es el que se ha impuesto en el mundo. O del defecto. O se es Emilio Botin, o un pobre miserable con nómina (o sin ella). O calvo, o con tres pelucas. Y qué bien estaría una revolución de los calvos o, mas bien, una insumisión…..Qué pueden hacernos estos peludos a millones de alopécicos? Por lo menos, a los judíos de los campos de concentración les rapaban para hacer colchones y ropa con el cabello. A los bolas de billar no nos queda ya ni eso, sólo la poca dignidad que cada uno arrastre consigo…hasta que los pelucas descubran una manera de sacarle rédito pecuniario, todo se andará. De momento he oído que andan pensando en colgarnos del cuello un caudalímetro de oxígeno consumido por hora, que ya que es un gas cada vez más escaso, a ver si nos ayuda a controlarnos….gordos, maratonianos y con trastorno de ansiedad ya andan pidiendo el pago fraccionado. No sonrían, que es verdad. Y es que el mundo sigue girando, y así seguirá, y seguirá, y seguirá por los siglos de los siglos y AMÉN. Porque aquí NUNCA PASA NADA. Y desde luego, no seremos nosotros los que haremos que cambie. Que bastante tenemos con lo nuestro. ¿Verdad?