sábado, 27 de abril de 2019

VOX. ¿UNA CASUALIDAD?

VOX no es una casualidad, ni el síntoma de que una parte de la sociedad se haya vuelto majareta. Tampoco es unas siglas, ni un color, o unos dirigentes. Es mucho más. VOX ha recogido una corriente social, hasta ahora soterrada, de hartazgo generalizado. Ha agarrado una bandera, le ha puesto nombre, apellidos, ha señalado problemas, los ha sacado a flote con luz y taquígrafos, y los ha soltado a los cuatro vientos. Mucha gente ha visto sus inquietudes y sufrimientos sobre el tapete, y ha comprado ese discurso. Otros han visto en sus axiomas sin complejos problemas que hasta ese momento ni se había planteado que lo fueran. Se han cuestionado lo que hasta ahora eran saltos de fe inquebrantables. Como hartamente se ha demostrado a lo largo de la historia, las tendencias de la sociedad son pendulares, y cuando el equilibrio homeostático desaparece, surgen fuerzas contrarias que retoman el balance como en el cuerpo humano, en ocasiones pasándose de frenada. Nuestro país requiere urgentemente de una segunda transición, una regeneración a todos los niveles que relance los valores humanos atemporales. Muchos nos hemos convertido en niños consentidos, para los que sólo cuentan los derechos, nunca las obligaciones. Hemos vivido demasiado tiempo con el mundo del revés: con servidores públicos sin vocación de servicio, padres que no educan, políticos que parasitan.
Con una élite cuyos únicos mantras han sido el saqueo, el latrocinio, el trile, la sirla, que han mandado un nefasto mensaje descendente que muchos han hecho propio. Por otro lado, hay que asumir sin miedo que la sociedad ha cambiado, y las instituciones públicas, así como las normas, han de adaptarse a los tiempos que corren. Nos hemos convertido en un país débil y asustadizo con los que socavan la convivencia, más preocupados en que nos llamen xenófobos, inhumanos, intolerantes o racistas que de defender lo que de verdad importa. Y eso, es letal. Los lobos han visto en nuestro territorio su medio natural, pisotean los límites de la ley con absoluta chulería, mientras permanecemos ajenos como niños asustados bajo la sábana, esperando que venga mamá a salvarnos del coco. Porque si a un depredador le dejas terreno libre, hace lo propio de su condición; como si a un niño consentido e insolidario le dejas patente de corso para hacer lo que le de la gana (¿le suena un territorio triangular en el noreste de la piel de toro?) VOX ha puesto foco sobre cuestiones que hasta ahora nadie se atrevía a airear, por miedo (más que fundado, por otro lado) a recibir el más terrible de los castigos mediáticos o sociales: sobre las brutales injusticias que está provocando la Ley Integral de Violencia de Género, y toda la corriente de radicalismo aparejada, el despilfarro de las administraciones públicas, el poder omnímodo de los partidos políticos, el nazismo propio del independentismo radical en Cataluña y País Vasco, la laxitud de las instituciones a la hora de defender nuestras fronteras de las violaciones a las que se ven sometidas, la desigualdad entre territorios en el reparto de los recursos y un largo etcétera. Y es que es una vergüenza que los que han de defendernos, por su buenismo y miedo el qué dirán, nos deje al albur de las alimañas. Que todavía se cuestione y esté en el aire una herramienta fundamental de todo estado de derecho como es la Prisión Permanente Revisable. Que no haya mecanismos firmes y prestos para echar de nuestro territorio a aquellos que, con su comportamiento, han demostrado ampliamente que han venido a parasitarnos en lugar de a sumar. A los que, en lugar de integrarse, vienen a imponer sus costumbres, exhibiendo sin ningún pudor su intolerancia hacia nuestra forma de vida. Es fundamental generar un nuevo proyecto de país, ilusionante, con orgullo de lo propio y espíritu crítico como premisa fundamental para desmantelar todo lo que hasta ahora se ha demostrado no funciona. Dar un impulso renovador con valores intemporales para devolver la ilusión a la sociedad. Y es que VOX no es una anomalía de la historia como quieren ver algunos, como Trump tampoco lo es, ni Salvini, ni Orban, ni el Brexit. Responden a un fracaso colectivo y a que hemos llegado a un callejón sin salida, y muchos debieran asumir su responsabilidad, en lugar de ir metiendo a la gente el miedo en el cuerpo. Ahora a llorar a a casita, si es que toca.

martes, 6 de noviembre de 2018

Reflejo de cambio.

Estaba leyendo el interesantísimo libro del brillante criminólogo Vicente Garrido, “Los hijos tiranos”, y me ha llevado a otros derroteros respecto a la sociedad a la que nos dirigimos, y no muy halagüeños precisamente. Garrido parte de la hipótesis de que, por varios motivos, hoy en día las familias somos menos competentes en la crianza de la prole, lo cual resulta sorprendente siendo la generación más preparada de la historia académicamente hablando y el nivel de bienestar es mucho más alto que el de nuestros padres o abuelos. Pero hay factores múltiples que obran en contra de una crianza adecuada (y esto ya es de mi cosecha) Creamos una sociedad demasiado confortable para el jovenzuelo, en la que imperaba lo fácil e inmediato, poco dado a aguantar la frustración, la demora, el trabajo duro, el sacrificio, en la que a los jóvenes poco o nada se les exige hasta el fin de sus estudios académicos. Tanta seguridad, sin referencias de lo que ha costado llegar donde estamos ahora, sin haber sufrido carencias ni grandes penalidades, no es bueno. Sin el testimonio de nuestros abuelos que sí supieron de la guerra, el hambre, las estrecheces, de esa generación en la que la solidaridad era la piedra angular en la que se basaba la convivencia, por pura necesidad. En la que era la COMUNIDAD la que se encargaba de criar a las nuevas generaciones y las familias no vivían tan encerradas en sí mismas, en sus pisos o urbanizaciones privadas. Falta la memoria de esa generación que poco a poco va desapareciendo y que podía hablar de cartillas de racionamiento, de trabajo infantil, de frío o de hermanos e hijos muertos por enfermedades hoy erradicadas. Existía la muerte y el sufrimiento porque formaba parte del pan nuestro de cada día, y era asumido con total naturalidad como una parte más de la existencia. Hoy en día sobreprotegemos a los pequeños en un capullo en mi opinión demasiado confortable, que no prepara para los reveses que tarde o temprano la vida va a infligirles, viéndose desvalidos y asustados frente a retos tan importantes como la falta de oferta laboral, la inmigración y la violencia incipiente en la sociedad. Hace unos pocos lustros, la madre estaba presente para monitorizar a los hijos. Esa parte fundamental se ha perdido con la inclusión de la mujer en el mercado laboral, y la obligatoriedad en gran parte de las familias de ingresar dos sueldos debido al desaforado encarecimiento de la vida. Hoy, con apenas unos pocos meses los hijos son colocados en una guardería si hay recursos para poder sufragarla, o si no, bajo el cuidado de unos cansados abuelos que altruístamente se “ofrecen” a ocupar un espacio que no les corresponde por edad y energías mientras que sus hijos andan ocupados en pagar las facturas. Este dato es dramático si nos referimos a familias inmigrantes, cuyos cónyuges que ven obligados a afrontar jornadas maratonianas en oficios de baja cualificación, dejando a los críos solos muchas horas, o al cuidado de una institución benéfica, un familiar o un vecino. Por no hablar de las familias monoparentales, en las que la madre se ve obligada a llevar la carga casi completa, y en la que la falta de una figura paterna conlleva en innumerables ocasiones graves problemas de disciplina en los menores. Es indiscutible que la figura materna ha sido a lo largo de la Historia una pieza clave sobre la que se asentaba la estabilidad de la familia. Sin negar su derecho legítimo a desarrollar una carrera profesional digna, mi opinión es que su ausencia, o la ausencia de uno de los progenitores para estar presente en la vida de los hijos, ha supuesto un grave hándicap en la interiorización de los valores de la sociedad por parte de las nuevas generaciones, las cuales pasan más tiempo en actividades extraescolares o en compañía de una PlayStation que haciendo vida familiar. Algo falla en este mundo si nuestros hijos pasan más tiempo “colocados” en algún sitio que con sus propios progenitores, pero la rueda de la economía ha de seguir girando. Otra grave amenaza que se cierne a la vuelta de la esquina es una crisis demográfica descomunal y las terribles consecuencias que a medio y largo plazo tendrá para nuestra nación, claramente motivada por una dinámica vital claramente incompatible con tener descendencia: jornadas laborales maratonianas cada vez más enfocadas al sector servicios, que con la liberalización de horarios comerciales hace un acto de heroicidad plantearse tener más de un hijo por hogar. A lo que hay que sumar un descenso de la capacidad adquisitiva debido a los sueldos cada vez más exiguos y la subida de precios generalizada, especialmente asociada a bienes de primera necesidad: gasóleo, luz, gas, casa y comida se llevan la inmensa mayoría de los recursos que entran en los hogares españoles, dejando muy poco margen para lujos asiáticos del tipo “tener un vástago”. La tasa de reposición sólo se cumple en el caso de los inmigrantes, los cuales en cuestión de una generación van a pegar un salto descomunal en términos cuantitativos, con las consecuencias tan perniciosas que ello acarrea. La capacidad de asimilación de nuevos integrantes de culturas tan dispares entre sí y al tiempo diferentes a la nuestra es limitada, y hoy en día se está viendo completamente desbordada con las oleadas de nuevos inmigrantes que, tanto legal como ilegalmente, asedian nuestro país. No hay nación que soporte tasas de inmigración semejantes, que reduce el suelto medio por la competencia tan tremenda para lograr un trabajo, y absorbe gran parte de las ayudas de las distintas administraciones, las cuales quedan prácticamente limitadas en colectivos nacionales a los estratos de clase baja, haciendo que el resto vean, a su vez, reducida su capacidad adquisitiva “de facto”. Por no hablar de las listas de espera en los hospitales públicos, cuya atención es cada vez más deficiente (las salas de urgencias dan ganas de llorar), y la degradación incipiente de los barrios humildes de las grandes urbes, convertidos cada vez más en guetos de inmigración donde el nacional a día de hoy es el extranjero (doy fe de primera mano). Yo uso el ejemplo de los equipos de fútbol: cuando la base es el jugador nacional, el canterano que lleva el escudo sellado en el corazón, y se ficha extranjeros seleccionados y de calidad, los resultados salen. Un Frankenstein hecho de retales mercenarios, jamás va a tener la cohesión de aquél. Desde luego, no seré yo quien niegue el legítimo y honorable derecho de todo ser humano de intentar buscar un futuro mejor para él y su familia, faltaría más. Pero contra ese deseo, está el derecho de los ciudadanos de aquí de no sufrir las consecuencias de semejante descontrol migratorio. Y de que tanto las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con el Ejército si es necesario, blinden mi frontera para que no sea violada cada día y sus funcionarios agredidos impúnemente. Pero como asumir un control sin complejos de nuestros límites territoriales hoy en día es de fascistas; si dices que muchos inmigrantes de los que han llegado son de un muy baja cultura y cualificación, eres un facha y si ver como una amenaza a los valores occidentales la colonización de determinadas zonas por parte de musulmanes con ideas intolerantes, es de ser un indeseable, éste es el resultado. Basta ya de ocultar la verdad: hay barrios en nuestro territorio nacional que a día de hoy no pueden ser pisados por un no árabe so pena de amenaza grave a su vida o integridad física (o si no, dese una vuelta por el barrio del Príncipe en Ceuta o la Cañada en Melilla, o sin irte muy lejos, en determinadas poblaciones de Cataluña, donde se están creando zonas NO GO en los que impera la Sharia). Se da la circunstancia de que las políticas de Pujol encaminadas a atraer más inmigración árabe en detrimento de la latinoamericana le está saliendo claramente por la culata, con una importantísima implantación de la ideología salafista, antesala del yihadismo más sanguinario. Hay centros de culto, mezquitas y madrasas en las que se está predicando la intolerancia y el odio impunemente y como algo normalizado, por imanes que no saben ni hablar castellano provenientes de lugares donde los derechos humanos se los pasan por el forro y siempre en detrimento de nuestros valores más sagrados, herencia de siglos de conocimiento acumulado. La calidad de vida de las grandes ciudades fuera de las zonas de alto nivel adquisitivo cada vez está más degradada, hay más delincuencia y comportamientos antisociales, por no hablar que gran parte de los delitos relacionados con la violencia de género (y del resto) proviene de extranjeros o con origen no nacional (esto también está prohibido decirlo) Se promueve la economía sumergida, se disparan los delitos contra la propiedad industrial frente a los que no se hace nada, un problema de soberanas dimensiones de manteros en zonas turísticas tanto de costa como en la capital, por no hablar de la intolerable ligereza con la que se está abordando el gravísimo ataque a nuestra soberanía sufrido en Cataluña, de tan timoratos, débiles y veleidosos en la toma de decisiones. Vamos de proa al iceberg, y no sé en qué se va a materializar, pero algo muy malo está llegando, y no hablo sólo de España, creo sinceramente que el Mundo va por unos derroteros muy peligrosos. Los políticos, siempre cambiantes, cobardes, mediocres y farisaicos, se empeñan en la táctica del avestruz, incapaces de coger el toro por los cuernos, y, salvo excepciones, llamar a las cosas por su nombre. Más preocupados porque no les llamen xenófobos que por gestionar adecuadamente nuestros límites territoriales y NUESTROS impuestos. Más preocupados por las próximas elecciones, que por el bien a largo plazo de sus ciudadanos. Y se empeñan en engañar, falsear, maquillar los datos y repetir una mentira hasta la saciedad hasta convertirla en realidad. La gente no está mejor, y la crisis económica tan grave provocada por psicópatas sin escrúpulos que estamos pagando todos y cada uno de los ciudadanos de a pie con nuestro sudor y sacrificio está para quedarse. Con la excusa de crear empleo, han machacado los derechos laborales de los trabajadores, disminuido sueldo, aumentado la carga de trabajo y cercenado cualquier atisbo de resistencia. Con lo que nos estamos convirtiendo, por arte de magia de políticos corruptos y banqueros sin escrúpulos, en remeros de galera romana, condenados a estar encadenados a trabajos basura para poder llevar el plato de comida a la prole, sin capacidad de réplica y con unos sindicatos que achantan a la sombra para mantener sus subvenciones y liberados profesionales. Una perspectiva preciosa para mi hija, sí señor. Con el advenimiento de la crisis se creó un caldo de cultivo magnífico para la presencia de una figura fundamental en los órganos directivos de las empresas: el psicópata o tiburón, tipo sin escrúpulos encargado por la patronal de hacer el trabajo sucio, es decir, purgar puestos de trabajo “prescindibles” y sembrar el terror en las organizaciones a golpe de dentellada, liberados ahora de las ataduras en el que se vieron sumidos por las políticas del estado del bienestar. A día de hoy el “currito” sólo tiene derecho a guardar silencio, y besar el suelo que pisa el empresario que le mantiene en su puesto. Y dando gracias. El caso es que éste es un patrón que ha venido para quedarse, porque funciona. El miedo guarda la viña, reza el dicho. Y mientras, el remero agacha las orejas, obediente por la cuenta que le trae y anestesiado de tanta bazofia en la que nada la vida política hoy en día. Luego, nos escandalizamos si Trump gobierna en EEUU, prospera el Brexit en Reino Unido, o ante el advenimiento de ideologías extremistas en Europa. Esto es sólo el principio. Como cayeron todos los grandes imperios, estamos siendo testigos del derrumbe de Occidente tal cual lo conocimos, y además a un ritmo vertiginoso, como todo en los tiempos que corren. Espero no estar aquí para ver el final. Y desde luego, esos chavales arropados y protegidos de los que hablaba al principio van a tener que adaptarse a un mundo muy diferente. El que ya está viniendo.

sábado, 15 de septiembre de 2018

Duele España, o lo que queda de ella.

A día de hoy, es imposible mirar a España con ojos de optimismo. Me viene a la memoria una anécdota en una entrevista que le hicieron a Fernando Fernán Gómez, en el que el periodista le preguntó ¿Es usted feliz? A lo que el siempre cascarrabias actor le respondió algo así como “¿Se está usted quedando conmigo?” Éste sí que sabía lo que es ser un español lúcido. Realmente, nunca hemos terminado de consolidar completamente el potencial que se nos supone, entre otras cosas porque somos un país con igual talento para la épica y para el estropicio. Me mueve a escribir estas líneas al tiempo la impotencia y la indignación. Se puede hacer nada o muy poco, salvo desahogarse dándole a la tecla. Vivimos perdidos en eternas y sucesivas cortinas de humo que nos mantienen en un trance del que no logramos salir. Somos imbéciles, pero he de reconocer que nos ayudan sobremanera a mantenernos en nuestra estupidez. ¿O es miedo? Se ha instaurado una caza de brujas en la vida política que está dejando al inquisidor Torquemada a la altura de un ratoncito de campo. Ahora, todos nosotros con un simple móvil nos podemos convertir en un pequeño Himmler, cruel, despiadado y, lo mejor, sin necesidad de dar la cara para rendir cuentas de las blasfemias, injurias y exabruptos vertidos. Aunque supongo que Twitter no deja de ser el reflejo de lo que es el ser humano cuando nadie le mira: vil, mentiroso, despiadado y cobarde. Eso sí, somos especialistas en el despelleje sin cuartel por las minucias más insignificantes, dejando a un lado lo verdaderamente importante: lo que me da o quita de comer, eso es intrascendente, tan sobrados vamos aquí de recursos que nos podemos permitir el lujo de malgastar el tiempo en este tipo de gilipolleces. Algún optimista irredento dirá que soy un poquito exagerado. Yo le respondería que soy español, tengo ojos en la cara, libros en la memoria y unos cuantos costalazos a mis espaldas. No ser un pesimista congénito hoy en día en esta santa piel de toro supone un acto de fe que, la verdad, no sé si me apetece. Lo peor de todo no es que haya mediocridad donde debiera haber excelencia. No. El problema es dónde está colocada (o la hemos colocado, más bien) ¡Estos imbéciles manejan nuestro dinero! Presupuestos de miles de millones de euros en manos de personajes cuyo único mérito es portar el carnet de un partido político. Esta clase de burócratas tramposos e incompetentes es donde desembocan la inmensa mayoría de los males que asolan el panorama actual. La corrupción en las universidades, la caída de las cajas de ahorros, el saqueo de las arcas públicas, un sistema educativo que hace aguas, una sanidad que va de mal en peor, la burbuja de la vivienda, el precio desorbitado de los suministros básicos, la desmantelación de la integridad territorial de España, la inmigración descontrolada. ¿Sigo? Con todo, lo peor, siendo catastrófico, no es lo señalado. No. Lo peor es haber acabado con un proyecto de país, el haber liquidado la moral de la sangre joven, empujándola a buscar nuevos horizontes allá donde pueden aspirar a algo más que a poner cafés en un Starbucks (eso sí, con la formación sufragada por nosotros, los alemanes tan felices) Es habernos dejado sin referencias morales en las que reflejarnos, sin faros éticos que muestren el camino de la rectitud. En lugar de eso, la vida pública se ha convertido en una carrera del lince para ver quién es el que encuentra el atajo más corto para llegar al objetivo, demostrando una vez más que las normas son sólo para los pringados. Con esas lamentables referencias. ¿Qué motivación le queda al españolito de a pie para ser decente? ¿Para pagar el IVA en el taller, o al albañil que repara el baño, si lo único que ve en los poderosos es inmundicia y falta de escrúpulos? Estamos en manos de psicópatas, a los que les importamos una mierda, salvo en calidad de pagadores de impuestos o remeros en sus galeras. Este proyecto de país que rozó la gloria con la punta de los dedos, se ha convertido, con mi permiso y el de usted, por nuestra pasividad, analfabetismo y cobardía, en una fétida cloaca. Estamos tan de mierda hasta el cuello, que ya ni la olemos. Y de vez en cuando, si ven que despertamos, nos tiran una bomba de humo tipo Valle de los Caídos, volviéndonos a sumir en un sueño placentero en el tren de camino al trabajo, que casi agradecemos para así dejar de plantearnos seriamente la puta mierda de país en que nos hemos convertido.

domingo, 25 de marzo de 2018

¿Justicia?

La banalidad del mal. El sinsentido para las personas corrientes de actos que la mayoría sería incapaz de acometer nos conmueve, nos fascina, nos sorprende, nos indigna, todo a la vez. Voy a hablar de la violencia, pero esta vez de la que nunca se habla y muchos varones sufren en silencio. El porqué del comportamiento de los seres humanos siempre me ha producido una atracción irresistible, aunque siempre llegue a la misma conclusión. ¿Quién lo sabe?.¿ Quién es capaz de meterse en el alma y espíritu de un asesino, un violador, un pederasta? Todos los análisis son insuficientes para tratar de desentrañar la raíz del comportamiento humano, ese ser impredecible y al tiempo fascinante, capaz de inventar el avión y después usarlo para tirar a sus congéneres a un mar infestado de tiburones. La libertad y la ventaja evolutiva que nos ha aportado el raciocinio es al tiempo un instrumento magnífico y una condena, nos convierte en seres tan perdidos ante la avalancha de información a nuestro alcance y las inmensas posibilidades que nos brinda la tecnología que entramos en cortocircuito. La papeleta vital en una sociedad desarrollada es de aúpa. Vivir cada vez es más complicado y saber vivir se ha convertido en un arte eternamente inacabado propio de un fino artesano. Me da la impresión de que el ser humano del siglo XXI , navega unas aguas muy turbulentas. La falta de respuestas a tantas preguntas que en tiempos pasados respondía el párroco en el púlpito los domingos por la mañana nos está volviendo locos. Lo creo sinceramente. El Orfidal es la Biblia de hoy en día. Lo mismo que los ramalazos modernos por el deporte extremo y el culto al cuerpo, los juegos on line, el tabaco, las páginas porno. Necesitamos de vías de evacuación como las ollas exprés una espita, simplemente para no explotar en un mundo en el que nos manejamos en la eterna contención, portando una careta de normalidad que esconde esa bestia disfrazada de normas que cuando sale es aterradora. En lo ininteligible del comportamiento humano vaga mi mente cuando llega el asesinato del pececillo Gabriel a manos de la pareja de su padre y que tanto ha sacudido la opinión pública. Ingentes horas de debate y tecla se han gastado en intentar desentrañar el móvil, por qué una persona adulta acaba de manera tan vil con un ser indefenso y al tiempo tan inocente. Se habla de celos, de dinero, de locura… Mi opinión es que es tan sencillo y complejo al tiempo como que estamos rodeados de seres maléficos: el mal existe, genuino y carnal. Puede ser lo mismo la charcutera del barrio, que el conductor del autobús o un profesor de la universidad, ya va siendo hora de que deje de impactarnos la idea de que hay personas demoníacas a nuestro alrededor, lo mismo que no nos sorprende que salga el sol por la mañana. Esta mujer dominicana es una psicópata de manual que lleva ejerciendo como tal desde que se le conoce historial, una más del cinco o diez por ciento de su especie que conviven con nosotros a diario en nuestro trabajo, el gimnasio o las clases de cocina. La mayoría no llegará tan lejos como ella, y su violencia la ejercerá sin traspasar ese límite que tan bien conocen por tan frecuentado. Lo suyo es la destrucción por goteo, sibilina y soterrada, de todo aquel que le suponga un obstáculo en su vida por el motivo que sea: lo mismo una ex pareja, que un compañero de trabajo que le haga sombra. Sólo unos pocos de entre ellos llegarán a Ted Bundy. Se alimentan del ejercicio del control sobre todos aquellos a los que pretenden destruir, y el único sentimiento genuino que albergan es la ira. No soltarán la presa hasta que quede plenamente devastada. Centrándonos en las mujeres, hoy en día ser mujer, madre y psicópata es una amenaza para su entorno equivalente a las bombas de Hiroshima y Nagasaki juntas. A la facultad propia de ejercer el mal de algunas personas del sexo femenino por goteo de baja intensidad hay que unir la patente de corso que atesoran cuando se trata de enfrentarse al sistema judicial, ya sea por una separación, un divorcio o la lucha por la custodia de los hijos. ¿Conocen algún caso de una mujer que se haya quedado en la calle tras una separación con hijos de por medio? Les doy un día y medio para pensarlo. No necesitan derramar ni una gota de sangre, ni hematomas ni lesión física alguna para dejar al contrario para tirarlo al cantón de limpieza. En nuestros días, además, gozan de aliados inestimables: un sistema institucional que por querer solucionar el problema de la violencia que ejercen ciertos hombres sobre las mujeres, han abierto otro frente silencioso pero no por ello menos grave: el de los hombres machacados laboral, económica y emocionalmente por féminas que usan esas armas de destrucción masiva que el sistema le proporciona para, impunemente, reducir a escombros a un ser humano, aún a costa de sus propios hijos. Alucinante. ¿Verdad?. Pero tan cierto como que estoy escribiendo estas líneas ahora mismo. Fíjense ustedes el caso de un amigo. Separado hace dos años, debió recurrir al sistema judicial por la nula voluntad de negociación de su ex pareja para llegar a una entente cordial (lógico, sabe lo que hay), que “bien” asesorada por abogados con menos escrúpulos que un escorpión africano, ha dejado literalmente desplumado. Esto no es una exageración, con cuarenta y cinco años que arrastra, le pide dos euros a sus padres para que sus hijas cuando están con él puedan comprarse unas gominolas. ¡¡Tela!! La señora jueza, ejerciendo la potestad que le ampara y le convierte en la figura más cercana a dios que existe sobre la faz de la tierra no ha dictado una sentencia, básicamente ha condenado a mi amigo a la indigencia, ejerciendo un, como mínimo, particular concepto de la Justicia. Mi amigo come gracias a la caridad de su familia y echa gasoil al coche con el dinero que le pasa su madre. Por si esto no fuera suficiente, además ha de aguantar la alienación parental a las que somete a su descendencia en común, el acoso psicológico continuado en forma de mails, WhatsApp, llamadas y las constantes provocaciones en los intercambios de las criaturas a sabiendas de que juega con una mano ganadora en todo momento y que cualquier movimiento en falso de la contraparte acabaría con sus huesos en el calabozo. En resumen, el SISTEMA ha puesto a disposición de una verdadera HIJA DE LA GRAN PUTA misiles nucleares que ha usado a discreción y sin piedad para acabar con la vida de mi amigo en todos y cada uno de sus aspectos (salvo en su dignidad, esa sigue intacta). ¿O ustedes piensan que una separación (con las circunstancias que medien, me da igual, salvo violencia que no es el caso) es motivo o da el derecho a un ser humano sea del sexo que sea a machacar a otro y reducirle a polvo, usando la descendencia en el proceso? La bandera reivindicativa que en los últimos tiempos tanto enarbolan unos y otras de una legítima igualdad de sexos se está viendo manchada por casos de flagrantes injusticias infligidas a hombres sólo por el mero hecho de serlo. Se está pasando de un extremo en el que la mujer se veía desprotegida ante la violencia gratuita de muchos varones, al lado contrario en apenas treinta años. Suena más a una venganza lenta y maquiavélica que a un afán de justicia social igualitaria. A una revancha, más que a tender puentes de convivencia. Da miedo. Ser varón hoy en día y tener que enfrentarse a los envites de una mala pécora que quiera llevar al extremo su vendetta contra ti puede llevar al abismo más profundo, a convertir a un ser humano en un menesteroso. Porque si, señores, ya es hora de decirlo. Es perfectamente compatible ser mujer, madre y separada y al tiempo una perfecta hija de perra. Ser madre no convierte a una mujer en la Virgen María. Estar separada o que le deje el varón no significa que sea Teresa de Calcuta, tener vulva no les convierte en el sexo débil y que mueran cuarenta y tantas mujeres a manos de sus parejas o ex parejas cada año no las convierte automáticamente a todas en víctimas per se. Y que conste, reniego de cualquier tipo de violencia, pero basta ya de partir de falsos estereotipos. Porque las mujeres, a su manera y con los instrumentos adecuados pueden dañar más que una puñalada, no todo ha de reducirse a lesiones y sangre. ¿Quién protege al varón de las lesiones del alma?. ¿Cuántos han acabado suicidándose porque se han visto indefensos y no han podido aguantar más el acoso psicológico al que impunemente les ha sometido una ex pareja? Esas estadísticas supongo que no interesa que salgan a la luz pública. Y daré otro paso más. Sin justificar, repito, sin justificar en absoluto el uso de la fuerza. ¿Cuántos casos de violencia machista tienen su raíz en haber llevado al hombre al extremo? ¿A que la otra parte haya usado a los hijos para atacarles, a que se hayan visto desplumados, triturados psicológicamente y arrastrados a un estado de extrema desesperación? Llegar a la raíz de la violencia es analizar cada uno de los aspectos involucrados en la misma, no poniendo siempre el foco en el varón que se le “va la olla” y comete una atrocidad. Eso, señores y señoras, es un error claro de sesgo y no ayuda en nada a solucionar esa lacra que es la violencia familiar, venga de donde venga. Ya va siendo hora de dar luz y taquígrafo a una verdad que nadie se atreve a afrontar por miedo (y con razón) a que la sociedad ,con su ola de feminismo hipócrita y mal entendido, te pase por encima como un tsunami. Estamos pisando un terreno muy peligroso, que fomenta la hostilidad, en lugar de aminorarla. Y a los hechos me remito: desde que se instauró la Ley de Violencia de Género, no ha bajado en absoluto la cifra anual de muertas por este motivo. ¿Nadie lo ve? Estamos obligados como sociedad a analizar muy seriamente los errores garrafales en los que estamos incurriendo, pues estamos vistiendo un santo desvistiendo otro. Me da la impresión de que si no rectificamos, algún día se recordará esta época como el nazismo, en el que un chivo expiatorio fue masacrado sin motivo ni razón en aras de una causa supuestamente superior. Para muchos varones será tarde ya. No busquen explicación al comportamiento humano, sólo póngale límites para no alimentar la bestia oculta que muchos llevamos dentro.

domingo, 8 de octubre de 2017

Narco: un negocio lucrativo.

Según el periódico EL CONFIDENCIAL, 11.155 homicidios han ocurrido en México en los primeros cinco meses del presente año, de acuerdo a los datos oficiales, algo más de un 30% superior a las cifras del mismo periodo de 2016 y un número que de seguir esta tendencia va camino de pulverizar el récord de 27.213 muertos en 2011, año en el que México mantenía oficialmente una guerra contra el narco. De media van 74 asesinatos al día o, visto de otro modo, un muerto aproximadamente cada 20 minutos entre enero y mayo de 2017, buena parte de los cuales tienen una relación directa o indirecta con los cárteles de la droga, a lo que habría que añadir todo el catálogo de delitos asociados al mismo: secuestros, extorsiones, sobornos, blanqueamiento de capitales y un largo etcétera difícil de cuantificar. En pocas palabras, la putrefacción del sistema. Al parecer, sólo el Estado Mexicano gasta en combatir el narco 9 mil millones de dólares al año, cifra que casi empata al gasto del gobierno en desarrollo social (Fuente, Michoacan 3.0, año 2015). Según un artículo de la BBC del pasado año 2016, el tráfico de drogas a nivel mundial mueve anualmente alrededor de 320 mil millones de dólares. En EEUU, los muertos como consecuencia del consumo de opiáceos se ha convertido en una auténtica pandemia nacional: la población comienza con fármacos legales como el Bicodín (¿recuerdas al Dr House?), y termina chutándose caballo en el mercado ilegal. De hecho, 91 estadounidenses mueren diariamente por esta causa, superando como causa de fallecimiento a las armas de fuego y los accidentes de tráfico. ¡Increíble! Estas cifras tienen relación directa con gestos rutinarios y aparentemente inocuos para muchos jóvenes (y no tan jóvenes) en los países occidentales: meterse una raya de cocaína por la nariz, fumarse un cañardo de hachís o comerse una pirula de éxtasis a lo largo del fin de semana. ¿Realmente toda esta gente repara en el significado real, y las consecuencias derivadas de gestos tan a la orden del día como los que acabo de enumerar? Porque cada “tirito” de “farlopa” que se “enchufa” Fulanito pone su granito de arena a una parcela de muerte, tortura, violencia, corrupción inconmensurables a lo largo y ancho del Mundo. Para que un gilipollas cualquiera pueda fumarse su porrito vespertino, una cadena de esclavitud con olor a muerte ha sido puesta en marcha con sus múltiples engranajes. Es indiferente la inyección de recursos de todo tipo dedicados por los gobiernos: si hay un mercado que demanda cada vez más “viajes extraterrenos”, los esfuerzos son baldíos, una batalla perdida. Sólo la concienciación entre los más jóvenes, invertir en educación desde la base informando a los niños de las consecuencias personales y sociales del consumo y tráfico de estupefacientes puede salvarnos de esta epidemia. ¿Tal vez una legalización bien meditada y controlada? Esta es una problemática que da lugar a un extenso debate que entronca con muchas otras cuestiones pendientes y en las que pocos reparan, como es el lucro que obtienen los propios estados de una manera soterrada del lavado de dinero negro (más bien rojo sangre) derivado del narcotráfico, de las mordidas a funcionarios que degradan la labor pública y arrastra al terreno del delincuente al que debiera combatirlo o la creación de auténticos drogadictos con receta por parte de las multinacionales farmacéuticas y los médicos que las expenden. Por no hablar de la hipocresía de la sociedad respecto a actividades “poco presentables”: nadie se mete nada, nadie se va de putas, nadie se salta un semáforo, pero el primer negocio “confidencial” es el narco, el tercero, la trata de blancas y sólo el Ayuntamiento de Madrid puso cerca de tres millones de denuncias de tráfico durante el año 2016. Al menos esto último llena me llena el plato de garbanzos.

sábado, 17 de junio de 2017

La guerra que viene

Que nadie se engañe. Estamos en plena caída del Imperio Romano. Los bárbaros no es que acechen ahí fuera, ya están aquí (voz de niña de Poltergeist). Todavía el animal pega coletazos, pero la bestia le tiene agarrado por la yugular, y no va a soltar hasta que deje de respirar. Estamos heridos de muerte, jadeantes ante lo inminente. Te engañaría si dijera que poseo una bola de cristal en la que observo el devenir de la Humanidad: no sé si será un estado islámico que nos devuelva a la Edad Media en fanatismo y oscuridad, un imperio asiático regido por China, o directamente la destrucción en un apocalipsis climático porque el planeta diga basta y nos convierta a todos en polvo cósmico. Sólo echa un ojo a tu alrededor: Macron en Francia, Putin en Rusia, Trump en EEUU no son casualidades. Como no lo es la caída de las Torres Gemelas, la Gran Crisis desde 2007, el Brexit o el naufragio del Costa Concordia. Son termómetros que marcan los derroteros hacia los que se dirige la Raza Humana., la hoja de ruta que nos lleva de proa directos hacia el iceberg. Hasta el año ochenta y nueve del pasado siglo el equilibrio de fuerzas entre los dos bloques, occidental y comunista, mantenía a raya la codicia. Después, el MAL, sin una amenaza clara que le atara los machos, volvió a campar a sus anchas por la campiña francesa. Mi teoría es que, al igual que Hitler habría sido una anécdota graciosa en la Historia de la Humanidad sin esa feroz crisis económica, hoy en día lacras como la yihad en Europa no tendrían sentido sin las crecientes desigualdades que nos asolan. De nuevo, todo un clásico en la Historia: la avaricia se ha impuesto al bien común y la fragmentación del poder en los tiempos actuales (recomiendo leer “el fin del poder", de Moisés Naim) impide remar en la misma dirección en cuestiones críticas como es el cambio climático, el afrontamiento de la crisis financiera, la política migratoria o la política armamentística. Hay algo intrínsecamente podrido en el Sistema si, voluntaria y conscientemente,se deja atrás a los más débiles para salvar a los de siempre, corriendo el peligro de que aquellos se harten de sufrir y peleen. Y son muchos más. Que se lo digan a María Antonieta o al zar Nicolás II, Dios los acoja en su seno. Y en este espacio me quiero centrar en los ciudadanos de origen árabe, en su mayoría de religión islámica (aunque en buena parte el planteamiento es extrapolable a otras culturas) Cuando no se dan alternativas en la sociedad actual multirracial y multicultural a MILLONES de inmigrantes, ni se les inculca a través del sistema educativo los valores occidentales (por las buenas, o por las malas), ocurre que al final te pasan por encima como un carro de combate sobre un arbolito. Por pura estadística. La ideología extremista de origen islámico tampoco es una casualidad. Es el fruto de décadas mirando a otro lado, escondiendo la basura debajo de la alfombra para que no se vea, hasta que te inunda la casa. En lugar, cuando eran un número aún manejable, de integrar a la comunidad musulmana, invirtiendo en recursos educativos, sociales y culturales, apartando nuestros complejos para, si es necesario, castigar o reconvenir a aquellos individuos que desde su atalaya incitaran al odio o mostraran actitudes incompatibles con la libertad, la igualdad y la democracia; en vez de controlar las fronteras para que la arribada de inmigrantes (con todo el derecho del mundo de labrarse un futuro mejor) fuera ordenada y progresiva, con el objeto de que los valores del receptor no sean amenazados por los recién llegados, nos hemos convertido por mor del qué dirán, y el “que nadie me llame racista, ni xenófobo” en conejos asustados por los focos de un automóvil. En vez de utilizar adecuadamente los recursos de los que nos dotamos como sociedad para controlar corrientes que atentan directamente contra nuestros valores fundamentales, ponemos en la picota a nuestras fuerzas de seguridad si actúan defendiendo nuestro territorio soberano. Es decir, hemos pasado a ser víctimas, incapaces de reaccionar ante lo que se nos viene encima. La comunidad islámica es muy potente, cada vez más numerosa e influyente, y estamos fracasando estrepitosamente en el proceso de asimilación. Se podrá argumentar que el choque cultural es formidable. Si, lo es. También nuestra estupidez, demagogia, “buenrollismo”, complejos y escasez de miras que nos ha llevado donde estamos. Porque, y esto quiero dejarlo MUY CLARO, sin en absoluto justificar los actos de barbarie que los terroristas de corte yihadista están llevando a cabo, mi opinión es que los hemos fabricado nosotros. Nosotros hemos dejado crecer la bestia, y ahora esa bestia nos está comiendo por los pies. Y pienso que atravesamos una incuestionable crisis de valores en buena parte motivada por esta “reordenación” global de la economía que sufrimos, en el que OTRA VEZ, los poderosos son cada vez más poderosos y los pobres, cada vez más menesterosos. Un joven con esperanzas, una buena educación, integrado, perspectivas de futuro y un buen empleo normalmente (salvo que tenga una enfermedad mental) no va a inmolarse en nombre de Alá. Generalmente, los muyahidines que dan su vida por la causa y suben a disfrutar de sus setenta y dos vírgenes es debido a sus pocas esperanzas terrenales. Provienen de barrios marginales, familias pobres, con escasos recursos para revertir su miseria, y generalmente están condenados a ejercer trabajos que no quiere nadie porque se les condiciona desde la cuna. Básicamente, no tienen nada que perder. Es decir, el imán que incita a la yihad o el youtuber de turno les da a esta generación de chicos lo que necesita un espíritu joven: un objetivo, una bandera, una esperanza, algo por lo que luchar (y muchas veces, morir). Y un culpable. A esto le añades unos cuantos barriles de keroseno (foto de las Azores), la estupidez y arrogancia norteamericanas y un par de conflictos armados mal y nunca resueltos, y obtienes un caldo que deja a la bomba de Hiroshima a la altura de un petardo de feria. Y vamos a peor. El reclutamiento para la causa es inversamente proporcional a la falta de argumentos de los países occidentales, hipócritas e ineficaces. Y finalmente, porque serán mayoría, más jóvenes y con menos que perder, nos pasarán a cuchillo, como bien vaticina mi querido Don Arturo, que ese sí sabe de bolas de cristal. Y de cómo se fabrica una guerra.

sábado, 14 de enero de 2017

Niños muertos. Sociedad caduca.

“Papá, mamá, espero que algún día podáis odiarme un poquito menos. Ya no aguanto ir al colegio y no hay otra manera de no ir”. Ese es uno de los desgarradores párrafos de la carta de despedida que escribió Diego, de once años, antes de tirarse por la ventana del quinto piso de su casa de Leganés. Ocurrió en enero de 2016. Cuando sus padres supieron de los insultos y vejaciones continuos y sistemáticos por parte de un grupo de compañeros, se lo hicieron saber a los responsables del centro educativo donde todo ocurría. La respuesta que recibieron fue “son cosas de críos” El resultado: un niño tímito, maduro e inteligente, con unas notas excelentes es visitado en su tumba por unos padres destrozados de por vida. Simplemente porque un ser indefenso no recibió de quienes han de protegerle y auxiliarle, lo necesario: un parapeto, un consuelo, un refugio. Porque esos pequeños hijos de la gran puta que le hacían diariamente la vida imposible no recibieron el merecido castigo a tiempo, ni fueron reprendidos adecuadamente en su comportamiento. Porque mil protocolos, siglas, organismos autónomos o autonómicos, tutores, directores, asesores pedagógicos, etc directamente no hicieron su trabajo ni justificaron sus millonarios presupuestos. Cuando ocurren las desgracias, se limitan a cumplir el expediente, salvar su culo para que no les salpique la mierda y a dar las condolencias a la familia: no lo vimos venir, no esperábamos este desenlace, pobrecito…..Puro fariseísmo. Aproximadamente, cada dos meses un niño se quita la vida en España por lo que hoy llamamos BULLYING. O sea, el puteo del abusón de toda la vida al que se le ha puesto el foco, y un nombre muy rimbombante. Disponemos de herramientas de medida, métodos de prevención, y mecanismos de sobra para que estos casos luctuosos no ocurran, que no son aplicados sencilla y llanamente porque no hay voluntad política. Porque es mucho más importante cubrir los agujeros creados por la banca que ayudar a niños desvalidos y educar en la prevención, de proporcionar a los pequeños las herramientas necesarias para convertirse en ciudadanos con todas las letras. Porque la administración a todos los niveles simplemente MIRA PARA OTRO LADO. Finlandia, pionera en cuestiones de educación, ha creado el método KiVa, para el control y prevención de casos de acoso en el ámbito escolar, con unos resultados extraordinarios. En el siguiente link se amplía la información al respecto. https://psicologiaymente.net/desarrollo/metodo-kiva-bullying ¿Cuál es el motivo de que directamente no se copie lo que funciona? ¿Por qué hay un caso JOKIN, o DIEGO cada dos por tres en España? No se puede pedir madurez a un grupo de chavales de doce años que acosan a otro. Tampoco a los que están alrededor que miran a otro lado, no sea que el chorreo les caiga también a ellos. SÍ se les puede educar, enseñar que ese comportamiento no es el adecuado. Y las instituciones, además de educar en la prevención, deberían tomar medidas en caso de flagrante acoso, y pararlo. Punto. Hoy en día, la mayoría de los centros escolares tapan sistematicamente este tipo de cuestiones debido a que su publicidad podría afectar negativamente al buen nombre de la institución, lo cual puede, a su vez, derivar en pérdida de alumnos (cuantas veces prevalece el negocio sobre el bien del menor vilipendiado) Cuántos casos de acoso son resueltos por la vía fácil y rápida: el traslado del acosado a otro centro escolar, lo que acarrea en muchas ocasiones el cambio de domicilio de toda la familia. Incluso esa medida es profundamente imperfecta, pues hoy en día con la proliferación de las redes sociales, los acosadores pueden continuar campando a sus anchas en el cerebro de la víctima con total impunidad. El mundo al revés. Me remito al eminente doctor en Psicología, Don Iñaki Piñuel, que en el siguiente video explica perfectamente en qué consiste esta lacra del Bullying, y como está en nuestra mano erradicarlo. https://www.youtube.com/watch?v=r7STGLaO2wo La palpable dejación de funciones de las distintas administraciones se traduce también en la escasa voluntad de medir el grado de violencia en las aulas en nuestro país. Supongo, más bien estoy convencido, que los datos sacarían los colores a más de uno. No obstante, el acoso es responsabilidad de todos: maestros, tutores, bedeles, padres, administración, pedagogos, psicólogos, policía….y habría de ser abordado desde un punto de vista holístico para no volver a lamentar casos tan tristes como el de un niño que se quita de en medio en la flor de la vida. Y pongo en la cima de la pirámide de la responsabilidad a los padres, A NOSOTROS. Hace poco, coincidí con un conocido que estaba con su hijo de unos ocho años. Le pregunté que qué tal el pequeño, a lo que me respondió “es muy listo, el jodío, sólo que me han dicho en el cole que es un poco cabrón con los compañeros. ¿Y qué quieres que te diga? Que se pongan las pilas, mejor los demás que él” Estupefacto, me fui con la música a otra parte, pensando en cuantos padres justifican, fomentan o animan a un comportamiento de abuso, sin ser conscientes del monstruo que están creando en casa y fuera de ella. La ley del más fuerte. Por desgracia, por pura estadística, aproximadamente dentro de dos meses veremos en los titulares de los periódicos el caso de otro niño que se queda en el camino porque se le vuelve insoportable, que tras la indignación generalizada inicial, no será más que una estadística más que será, a su vez, tapada por otra noticia, por otro titular más impactante. Y nadie hará nada. Cuanto miedo nos da como sociedad mirarnos en el espejo…y con razón. Diego se quitó la vida. Si. Se suicidó. Pero cuántos abrieron la ventana, y le empujaron después al vacío.

domingo, 4 de diciembre de 2016

El coste de la avaricia.

Tengo dos amigos valientes. Luchan una batalla que saben perdida de antemano, pero lo hacen como si fueran a ganar, como si se dijeran a sí mismos, sí, sé que me vas a pasar por encima, pero no va a ocurrir sin que te sangre la nariz, el tiro de gracia lo voy a recibir de pie. Como la carga de la caballería polaca en el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, o como ese croata al que están quemando su casa en la Guerra de los Balcanes y se mantiene incólume ante la adversidad. Y es que se van apagando poco a poco, con una dignidad y una entereza que no puede inspirar nada salvo admiración. Les ha tocado la china a dos seres humanos con un corazón que no les cabe en el pecho, sin saber porqué, y de la manera más cruel que puede llegar a imaginarse. A uno le ha tocado una enfermedad ideada por el demonio, al otro, el abandono de su propio país: su enfermedad se llama España. De que mi amigo padezca una enfermedad incurable como es la Esclerosis Lateral Amiotrófica, nadie tiene la culpa, obviamente. Nadie dijo que la vida fuera justa. El azar, el destino, el diablo, o como quiera llamarse, se cobra víctimas cada día, y no hay ser humano sobre la faz de la tierra al que la vida tarde o temprano no le inflija una cuchillada entre las costuras. Forma parte del juego. Aceptar las cosas como son no reduce la impotencia, la frustración y la rabia que me asola. Hay circunstancias inevitables, la vida en estado puro. Eso es una cosa, otra es cuando pienso que el destino de personas como mis amigos podría ser muy distinto. Si. Totalmente diferente. Tal vez, sólo habiéndolo sufrido dentro de diez años, o de veinte, con una cura o vacuna o tratamiento efectivo, quizá, hoy esta entrada en mi blog no tendría sentido. Tal vez, si en vez de trincar su tres por ciento en Cataluña los salvadores de la patria, esos recursos hubieran sido destinados a crear laboratorios poblados de científicos brillantes, hoy el destino de ambos sería otro, y mi tono de escritura también. Si en vez de sufragar carreteras de peaje inútiles, se hubieran preocupado en retener cerebros brillantes y no ponerles una alfombra roja para que ofrezcan sus conocimientos vendiendo sándwiches en Covent Garden, la película sería muy diferente. Si esos hijos de la gran puta que han manejado el cotarro no hubieran saqueado el país, tal vez ahora mi amigo tendría una esperanza, y ese científico brillante no estaría rezando para que le llamen de The Phone House, porque tiene la dudosa costumbre de comer todos los días. Me temo que mi amigo enfermo de ELA, y el científico enfermo de España se irán de aquí sin saber cuál hubiera sido el resultado de haber gozado de partidos e instituciones públicas al servicio de los ciudadanos, y no al revés. Algún día habrá un remedio para la esclerosis, estoy seguro. Para la imbecilidad, jamás. Y yo, personalmente, me cago en todos los Bárcenas, Bigotes, Ratos, Blesas y ERES de Andalucía….por mis dos amigos que se mueren.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

DERIVA DEL MUNDO

ÉRASE UNA VEZ UN PAYASO DE FERIA. UN MONIGOTE PARODIADO UNA Y MIL VECES, ENTRE OTROS DE MANERA SUBLIME POR EL MAESTRO CHAPLIN. NADIE LE DABA IMPORTANCIA. PARECÍA UN TIPO RIDÍCULO, CON SU BIGOTILLO TRASNOCHADO, RAYA MUY MARCADA, CEÑO FRUNCIDO, ACENTO EXTRANJERO Y ASPECTO DE PALETO MUERTO DE HAMBRE. SÓLO CUATRO FANÁTICOS SEMIIDIOTAS SEGUÍAN SUS MONSERGAS RACISTAS Y LLENAS DE ODIO. EN SU TIERRA, ESTABAN MÁS PREOCUPADOS POR RECUPERAR SU VIDA, IR A CABARÉS, Y TRATAR DE SUPERAR UNA CONFLAGRACIÓN QUE HABÍA ARRASADO LA EXISTENCIA DE MILLONES DE PERSONAS. LA GENTE EMPEZABA A SACAR LA CABEZA DESPUÉS DE AÑOS DE HAMBRE Y MUERTE. PERO EL OPTIMISMO POR LA PAZ SE ESFUMÓ COMO LO HACE UN ELEFANTE EN UN TRUCO DEL GRAN HOUDINI….SEGURAMENTE PORQUE NUNCA EXISTIÓ SALVO EN SU IMAGINACIÓN. SÓLO FUE UN ESPEJISMO BREVE, QUE SE DESVANECE CUANDO ABANDONAS EL PATIO DE BUTACAS Y SALES AL FRÍO INVIERNO BÁVARO. HUBO UN MOMENTO QUE UNA BARRA DE PAN PASÓ A VALER COMO UNA CASA, Y EL DINERO SE CONVIRTIÓ SÓLO EN UN TROZO DE PAPEL MOJADO. TRAS EL CRACK DEL 29, EL PERSONAL SE FUE QUEDANDO SIN EMPLEO, FALTARON LAS ALUBIAS EN EL PLATO Y LLEGÓ EL CONSIGUIENTE CABREO GENERALIZADO. LA DEMOCRACIA, ESA PALABRA TAN FRÁGIL QUE APENAS PRONUNCIADA YA SE DESVANECE, SE CONVIRTIÓ UNICAMENTE EN EL INCÓMODO TRÁMITE DE ACUDIR A URNAS CADA EQUIS TIEMPO PARA ELEGIR AL PRÓXIMO GOBIERNO INOPERANTE CUYA ÚNICA FUNCIÓN ERA AGUANTAR EL CHAPARRON DE LOS OPOSITORES Y DE LOS ARRIBISTAS CUYO ÚNICO OBJETIVO ERA LA DESESTABILIZACIÓN PARA RECOGER LAS NUECES DEL SUELO. POCO A POCO, AQUEL TIPO RARO EMPEZÓ A ESTAR EN BOCA DE MUCHA GENTE. DE CUATRO BORRACHOS SIN OFICIO NI BENEFICIO EN CERVECERÍAS DE MALA MUERTE PASÓ A DECENAS, LUEGO A CIENTOS, Y FINALMENTE ARRASTRÓ A INGENTES MASAS DE CIUDADANOS HASTIADOS DE PALABRERÍA Y SEDIENTOS DE REVANCHA Y UN LÍDER DE ACCIÓN.
SU VERBO FLUIDO, LA ENERGÍA CON QUE EXPONÍA SUS ARGUMENTOS Y LA PARAFERNALIA SIMBÓLICA ARRASTRABA CADA VEZ A MÁS PERSONAL DE TODA CONDICIÓN. PRIMERO LOS DESARRAPADOS, LOS EXCLUIDOS, LOS MARGINADOS, EX COMBATIENTES Y TULLIDOS. LUEGO, A LA SOMBRA DEL PODER QUE IBA ACUMULANDO, ARISTÓCRATAS, INDUSTRIALES E INCLUSO LA IGLESIA SE FUE ARRIMANDO A ESE PERSONAJE QUE ENCARNABA LA RABIA POR TANTOS AÑOS DE AGRAVIOS. HABLABA CLARO, SIN TAPUJOS Y DABA RESPUESTAS SENCILLAS A PROBLEMAS COMPLEJOS. JUDÍOS, BOLCHEVIQUES, LA AMBICIÓN YANKEE, LA COBARDÍA DE LOS FRANCESES, LOS ESLAVOS…TODOS ERAN CULPABLES Y PUESTOS EN SU PUNTO DE MIRA COMO PARTE DE UNA ESTRATEGIA BIEN CALCULADA: DARLE AL PUEBLO LA CARNAZA QUE NECESITABA. Y ASÍ, RECORRIENDO UN CAMINO LARGO Y EMPINADO QUE UNA CINEASTA AFÍN CALIFICÓ COMO EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD, ESE TIPEJO INQUIETANTE Y SUS ADLÁTERES LLEGARON POR LA VIA DEMOCRÁTICA AL PODER, NO SIN JUEGO SUCIO Y MENTIRAS FLAGRANTES. TODOS AQUELLOS QUE SE REÍAN O LE MENOSPRECIABAN EN PERIÓDICOS O EN LA TERTULIA DEL CAFÉ ALIMENTARON A LA BESTIA SIN DARSE CUENTA: LA PROPAGANDA SE LA HICIERON GRATIS. CUANDO TOMÓ POSESIÓN DEL CETRO, APELÓ A LA PAZ MUNDIAL, Y A LA HERMANDAD DE LOS PUEBLOS. DOCE AÑOS DESPUÉS, SESENTA MILLONES DE MUERTOS, MILLONES DE DESPLAZADOS Y HERIDOS Y UN PLANETA DEVASTADO DAN FE DE SU PASO POR EL PODER. CUANDO ESOS ACONTECIMIENTOS ATROCES ACABARON, PARECE QUE SE APRENDIÓ LA LECCIÓN. LOS MÁS IMPORTANTES DIRIGENTES SE DIERON CUENTA QUE SIN EQUIDAD, NO HAY DEMOCRACIA. QUE SIN PAN, LAS LEYES SON SÓLO LEGAJOS SIN NINGÚN VALOR, Y QUE LA HIDRA ROJA ACECHABA PACIENTE PARA ENTRAR POR CUALQUIER GRIETA Y HABRÍA QUE SEDUCIR AL CIUDADANO CON ALGO MEJOR DESPUÉS DE TANTO SUFRIMIENTO. DÉCADAS DESPUÉS, ACABADA LA AMENAZA DE LA HOZ Y EL MARTILLO (EL FIN DE LA HISTORIA COMO LO DEFINIÓ ALGÚN IMBÉCIL), VOLVEMOS A LOS MISMOS MIMBRES QUE FORMARON AQUEL CESTO. LA AVARICIA, LA INIQUIDAD, EL EGOÍSMO Y LA IMPUDICIA HAN VUELTO A TOMAR SU LUGAR PREDOMINANTE, Y VOLVEMOS A REPETIR LOS MISMOS ERRORES. LOS MALOS SIEMPRE GANAN. HOY, LA SUMA DE MILES DE COMPORTAMIENTOS CODICIOSOS Y QUE, PER SE, COMPORTAN ALGO DAÑINO PARA EL COLECTIVO NOS HAN LLEVADO DONDE ESTAMOS. Y EL MEXICANO DEL PUESTO CALLEJERO QUE VENDE PERRITOS CALIENTES EN WALL ST. ES CULPABLE DE TODO!!!! LES SUENA DE ALGO?? ME GUSTARÍA PENSAR QUE ALGO ES DISTINTO A CUANDO SERES HUMANOS ERAN ANIQUILADOS A NIVEL INDUSTRIAL COMO QUIEN FABRICA AUDI A3....PERO ME TEMO QUE LA HISTORIA ESTÁ POR UNA EXTRAÑA RAZON DESTINADA A REPETIRSE UNA Y OTRA VEZ, COMO SI EL SER HUMANO TUVIERA ETERNAMENTE UNA PISTOLA EN LA CABEZA HACIENDO CLICK, CLICK, CLICK. Y NADIE PUDIERA APARTAR EL DEDO DEL DISPARADOR.

miércoles, 1 de junio de 2016

CINISMO

Hoy estuve escuchando la entrevista realizada hace meses a un mediático político de la derecha imputado (perdón, investigado) por el repóquer completo de corruptelas que se pueden desplegar si gozas de ese puesto privilegiado para jugar a dios durante una temporada que es la gestión pública de alto nivel. El tipo hablaba con total desfachatez de los desmanes de sus compañeros de banco parlamentario, defendiendo la honestidad de la inmensa mayoría de los gestores de lo público, con frases del tipo “lo que hay que hacer es perseguir a esos cuatro golfos, y ponerlos a buen recaudo”. Meses después, ese mismo individuo estaba metido en un coche patrulla, esposado y rodeado de agentes anticorrupción, camino de la cárcel. No hay nada como creerse un papel para interpretarlo con total credibilidad, y desde luego, no imagino otra forma de tirar balones fuera delante de millones de espectadores si no es siendo tan descarado, cínico y golfo como es este tipo. Básicamente, ha interpretado el de otros muchos de su mismo pelaje, que han mentido descaradamente a una ciudadanía que había depositado su confianza (y la faltriquera) en sus manos…..y que terminó en sitios tan insospechados como el tanga de una bailarina de striptease de un club de carretera, o en su nariz en forma de polvos mágicos. Y es que, a poco que abras un poco los ojos, y agudices un pelín el oído, cualquier persona mínimamente cabal ha podido constatar que lo de la gestión de los dineros en España en los últimos años ha sido un gigantesco FRAUDE. La ruindad, la bajeza moral, el egoísmo, la escasez de miras más allá del siguiente trinque ha sido la hoja de ruta de tantos políticos, directores generales, secretarios, concejales, gestores, y demás cargos reales o inventados, toda una maraña de burócratas sin escrúpulos que han arrasado la piel de toro, dejándola yerma y achicharrada, arrastrando por el fango palabras nobles como igualdad, justicia, libertad o educación. El país que han dejado tras el saqueo de Roma estos analfabetos funcionales, es simplemente desolador. Mientras Alemania importa mano de obra cualificada, formada y sufragada made in Spain a cero coste, nosotros hemos atraído, por mor del pelotazo ladrillero y el dinero fácil y rápido una fuerza laboral de muy bajo nivel académico y formativo, que cuando la burbuja saltó por los aires explotó con ella, afrontando tarde, mal y nunca los créditos que los bancos aprobaron con la misma alegría que baila una adolescente en la fiesta de fin de curso… Ahora venden la película de que no hay dinero para equipar adecuadamente las ambulancias, ni para maestros, ni para renovar los coches de los policías, ni para asistir a personas dependientes sin recursos…mientras escuchas en la radio como un diputado admite haber recibido comisiones millonarias por “asesorías verbales” a empresas contratistas con la Administración. Que no es ético, pero tampoco ilegal, alegaba el ínclito. Alucinante. Ese comportamiento que puede parecer insignificante, y aparentemente inocuo para el contribuyente, visto con perspectiva, y multiplicado por miles de cargos que se han llevado su mordida de república centroafricana, hace que las facturas de todo lo público se vean engordadas hasta tal punto de pagar cada tornillo de hierro a precio de iridio. Nos hemos convertido en niños abandonados, sin referencias ni faros morales que eviten el naufragio, y es que más allá del daño económico infligido, especialmente sensible en los más débiles, lo que es imperdonable es que hayan robado la fe de la gente en la Democracia, esa palabra frágil, que se desvanece con apenas pronunciarla. Porque los servidores públicos parece que no han entendido el significado de estas dos palabras. Tal vez habría que explicarles que servidor no es sinónimo de saqueador, que público no significa barra libre para tirar con pólvora del rey en su propio beneficio y que una mayoría absoluta no es patente de corso para la imposición a base de decretazo, desoyendo con su prepotencia característica a sus conciudadanos. Y es que la democracia como sistema político sólo tiene sentido si facilita las herramientas necesarias al servicio de las personas en forma de instituciones que fomenten la igualdad de oportunidades. Cuando se limita simplemente a una consulta periódica, para más inri diseñada con objeto de perpetuar a los poderes fácticos, se convierte en una plutocracia encubierta, robando el sentido primigenio de este sistema de gobierno ya imperfecto per se. Y es que la desmemoria nos hace tropezar una y otra vez en la misma piedra. Si no, ¿Cómo se explica que, después de todo lo que sabemos, del trasiego continuo por los juzgados, del chorreo de recursos públicos derivados a gastos superfluos y sin sentido, todavía haya millones de personas que depositen su confianza en los mismos sinvergüenzas que nos han traído donde estamos? Se puede achacar a un electorado ciertamente envejecido que mamó una cultura dictatorial y conservadora, o a la rigidez de pensamiento propio de esos estadios postreros y a una sociedad acrítica, analfabeta, estúpida, estrecha de miras. Se podría justificar ese abanico de faltas en un agricultor de Las Hurdes que apenas supiera leer y escribir a primeros del Siglo XX, pero hoy en día el ignorante es voluntario, especialmente entre la población más joven. Tenemos una ínfima oportunidad de darle una bofetada en las urnas a lo hasta la extenuación mostrado como viejo, antiguo, inútil, corrupto, y seguimos igual. Yo me considero un librepensador, he votado creo que a todas las opciones políticas más o menos mayoritarias desde que he tenido la posibilidad de elegir y opté en su día por la opción que en conciencia creí iba a ser mejor para los intereses de mi país. Poniéndome en el pellejo de alguien de derechas, acérrimo del PP, o de un socialista de corazón, personalmente sería incapaz de darles el respaldo como MAL MENOR, o como medida preventiva simplemente para que no gobierne el de enfrente, o por el más vale lo malo conocido. Esto no es ir al peluquero, o comprarte un móvil por internet. Si han dejado claro por activa y por pasiva que menosprecian, engañan, saquean y juegan con el erario público como si fuera el casino de Estoril, y le sigo otorgando mi confianza en la urna, ¿En qué me convierte eso a mi? En un imbécil, o en un estómago agradecido, no se me ocurre otra opción. En todo caso, en cómplices de un delito en toda regla (con nuestro propio peculio, lo cual es de traca). Ya decía un autor muy conocido que España es un país de golfos y gilipollas: por cada golfo, cien mil gilipollas (me permito la licencia, Don Arturo) Es como si tuviera un hijo adolescente malcriado y manirroto, y me limitara a darle una regañina mientras le meto cincuenta euros en el bolsillo del pantalón. Todos los tiros no van a ir dirigidos, no obstante, a los mismos, pues los políticos no dejan de ser un reflejo de la sociedad que representan. La capacidad de autocrítica del español es cero, y es que una pandemia de cinismo asola todos los niveles de la pirámide: la ley del embudo del “españolisto”. Es desolador escuchar a la gente el típico “me dio la opción de no cobrarme el IVA en la instalación del aire acondicionado”. O el que está todo el santo día despotricando de los políticos, pero si tiene un accidente de tráfico, estira la baja como un chicle para sacar una mayor indemnización de la compañía de seguros, y así no ser el más tonto del barrio. Esos comportamientos ejercidos por millones de habitantes y aplicado, a su vez, a las grandes fortunas, junto a otros factores propios de la típica picaresca española, deriva en la situación en la que estamos. Y es que si podemos rascar tres, para qué vamos a rascar uno. “¿Es política el simple hecho de ocultarse en un chamizo a esperar a que escampe, y simplemente por inacción dejar que el resto se desgaste solito en batallas que no llevan a ningún sitio?” Yo creo sinceramente que los votantes necesitan, piden a gritos que les digan lo que quieren oír. Al igual que quien va al cine espera que, por muy dura que sea la historia, tenga un final feliz, y no llegar a casa con una sensación de derrota en el estómago, el ciudadano mata por que le inyecten ilusión. Como el maltratador en fase de cortejo después de darle una paliza a la parienta, que con mil lisonjas convence para que vuelva a confiar, el político cuando te necesita besará niños, abrazará ancianos, prometerá la luna y venderá a su madre con tal de que vuelvas a su redil. Y hartos de recibir siempre lo mismo, mentiras, bofetadas y que te falten constantemente al respeto, muchos seguimos yendo como borreguitos a depositar la misma papeleta de siempre, sólo para que no salga el de enfrente. Y así seguirá, porque los políticos, esos que manejan los hilos de esta ópera bufa que es el Sistema, no son más que el reflejo de una sociedad podrida. EL CINISMO. Los partidos usan las emociones de los seres humanos, la necesidad que tenemos de creer, con mayúsculas, para alcanzar sus objetivos. Mas no son entes abstractos, son personas de carne y hueso, con nombres y apellidos y las correspondientes rémoras adheridas a su cuerpo (los cortesanos del siglo XXI) Ellos se alimentan de nuestra pereza intelectual y estrechez de miras que nos caracteriza para alcanzar sus objetivos. Y es que en lo que no haya un movimiento que acabe u obligue a acabar con el Aparato tal como es, nada va a cambiar. Somos nosotros los que hemos de obligarles a tomar cartas en el asunto y, a base de bofetadas metafóricas, dejarles en la grada, como un futbolista que no rinde: en las urnas, principalmente, pero también en la calle diciendo NO a tantos atropellos indisimulados a nuestros derechos constitucionales. “¿De qué sirve cambiar los huevos si el cesto está podrido?” Una vez dijo un político de izquierdas que el sistema ha de dotarse de los mejores, y controlarlos como si fueran los peores. Este pensamiento resume perfectamente el criterio que ha de seguir el gran hermano de lo público.Los resortes de control institucional para el ciudadano de a pie que saca los pies del tiesto obviamente no son los mismos que los que se utilizan para esa casta intocable que son los diputados, senadores, reyes, ministros, concejales y toda esa larga lista de tecnócratas que gozan de patente de corso para hacer de su capa un sayo cuando les venga en gana, sin ninguna consecuencia que disuada realmente de comportamientos criminales. Esa doble vara de medir (o el palo al robagallinas) se muestra en la marea de corrupción a la que asistimos cada día, frente a la que no hay una respuesta dura, rápida y ejemplarizante por parte de unas instituciones que tan poco rentables salen al españolito de infantería. Precisamente los que más debieran estar sujetos por resortes de control claros y precisos, son los que están dotados de más blindaje frente a la Justicia. Aforamientos, indultos, permisos penitenciarios,y tercer grado injustificado son sólo algunas muestras, por no hablar de las presiones que reciben los magistrados o la capacidad de elegir o remover fiscales y jueces a su antojo.Tengo la teoría de que, en general, los principios que funcionan para los individuos, también lo hacen para las grandes organizaciones, los países, un banco, o una tienda de piensos de perro. Yo lo equiparo a las ondas concéntricas que se forman en el agua al tirar una piedra. Se ha demostrado que buena parte de los males que asolan esta tierra provienen del hecho de que los partidos políticos llegan con sus tentáculos a asfixiar todas y cada una de las instituciones públicas en las que gobiernan (o no). El proceso es hartamente conocido. Lo primero es el uso indiscriminado de los medios de comunicación públicos para mandar un mensaje a su imagen y semejanza, y convertirlo sibilinamente (o no tanto, véaseTelemadrid) en un panfleto que moldee opiniones, y vete pensamientos considerados como contrarios o poco apropiados. El siguiente paso es controlar el Poder Judicial, a base de posicionar a aquellos afines ideológicamente, que supuestamente vayan a dictar sentencias más acordes a sus intereses, y sean bien agradecidos con el que le ha señalado con el dedo para ocupar la poltrona de turno. Después se procede, gracias a que quien hace la ley, hace la trampa, a inundar la administración de cargos de confianza de libre designación que la dote de su deriva ideológica, y arrincone a los funcionarios de carrera que legítimamente ocupan su plaza a tareas sin importancia. Esos estómagos agradecidos, que se plegarán siempre y sin rechistar a las directrices del gobierno de turno, duplican cargos y roban la objetividad y el sentido de continuidad que es el leitmotiv del funcionariado, son el cáncer que ha asolado municipios como la Capital del Reino, que en cuestión de una década pasó a convertirse en el cortijo de unos cuantos que arrasaron inmisericordemente las arcas públicas sin ninguna consecuencia penal ni administrativa. Los partidos han premiado con sueldos mareantes la fidelidad perruna por encima del talento, convirtiendo a la administración de todos, empezando por el más alto nivel, en un nido de mediocres que toman decisiones sobre cuestiones tan importantes como su nivel de incompetencia. Y es que se ha demostrado una y otra vez, que ellos no se van a agarrar los machos. ¿por qué debieran hacerlo, si no es por una presión insoportable de la ciudadanía? Puro sentido del que menos abunda. El ser humano lleva todo dentro de sí: la corrupción, y la honestidad, el egoísmo y el altruismo, la violencia y la paz. Y básicamente nos mueven dos motores primarios: el placer y el miedo. El placer a través del sexo, el alcohol, las drogas, los bienes materiales, el arte… cada uno a lo suyo.Estoy convencido de que todos y cada uno de nosotros tenemos un precio, un demonio dentro que los satélites que orbitan alrededor de quienes toman las decisiones han sabido adaptar perfectamente para darle a cada uno la píldora adecuada. Probar las mieles del lujo y la abundancia económica ha hecho a muchos traspasar la línea y perder el norte. Las personas sopesan ventajas e inconvenientes, y las consecuencias que pueden derivar de las mismas. Si las consecuencias de la sirla fueran inmediatas, contundentes y claramente dañinas para su persona y patrimonio, los delincuentes de cuello blanco se cuidarían mucho de hacerlo, es pura lógica, ¿no?. Podría el miedo, como lo hace con el perro al que se provoca un calambrazo cada vez que toca la comida. Hoy en día, como está montado el tinglado, más que miedo, imagino que a determinados individuos les dará la risa (léase Fabra, ni un año de condena en un club de campo en el que le llamaban por megafonía como señor Fabra, o Jaume Matas, más tiempo en la enfermería leyendo filosofía que en prisión), y saldrán, si es que entran, para disfrutar de un patrimonio intacto y bien amachambrado en algún banco suizo, o en el paraíso fiscal de turno. Ese miedo terrible similar al que debieron sentir los bancos cuando fueron rescatados por todos tras la gran recesión, sin ninguna consecuencia tangible para los responsables, los cuales siguen ocupando consejos de administración y disfrutando de sus yates en Ibiza como si nada hubiera ocurrido. No son marginales, ni asociales, han sido educados en los mejores colegios, piden por favor el café en el bar, y abren la puerta del coche a las damas. No les verás atracar un furgón con una recortada, ni llevarán en el maletero diez kilos de cocaína, pero desde luego no están arrepentidos de lo que hacen, pues se sienten con el derecho de hacerlo, las normas son para los demás. Y en este punto, me pregunto si realmente es proporcional la pena que hoy en día se dicta contra el banquero que se carga la economía de un país respecto al daño que inflige, no tanto por la duración de la condena, que también, si no por el tipo. Yo me imagino compaginar la estancia en la cárcel con limpiar comedores sociales, dar de comer a indigentes, o desbrozar montes. Y desde luego, por pura lógica, ligar de forma inseparable la redención de penas, los permisos carcelarios y la obtención del tercer grado a la restitución TOTAL del daño causado, o sea, la devolución hasta el último céntimo del dinero que nos debe a todos. Pero es que tengo mucha imaginación. Es decir, realmente no termino de ver pánico, pijos repeinados en traje bajo las mesas correteando como conejos del miedo a que caiga sobre ellos todo el peso de la Justicia. Ese mismo miedo anteriormente referido, que usado adecuadamente puede ser el mejor guardián de la viña, trasladado a un electorado cerril con toda la maquinaria mediática puesta a pleno rendimiento puede ser el arma más valiosa de la caverna que desde hace tanto señorea nuestro territorio para poner cortafuegos a toda voluntad de que entre el aire fresco en esta habitación asfixiante. Y espero equivocarme cuando digo que estos movimientos sociales y políticos que en los últimos tiempos han sacudido el avispero institucional no van a lograr desbancar a los que llevan siglos agarrados a su poltrona como una garrapata. Empecé mi texto para dar fe de mi opinión acerca de un mal que corroe la sociedad y alimenta la corrupción como es el cinismo, pero es que nos asolan los siete pecados capitales, y habría que inventar unos cuantos más sólo para los españoles. Porque es notorio cómo la ira es otro motor que nos mueve a machacar al adversario hasta dejarlo sangrando en el suelo (real o metafóricamente) sólo porque piensa diferente, la envidia que invade al mediocre y trata de aplastar a todo aquel que sobresale por su talento y tenacidad, la pereza intelectual que delega a sabiendas en golfos y sinvergüenzas, y nos hace acríticos. Y este es mi panorama, mi visión personal del asunto. Alguno dirá que pesimista, que generalizar siempre te lleva a territorios que no abarcan toda la gama de colores existentes en la sociedad, que siempre hay que gente decente, decorosa, que lucha y no se arruga ante la injusticia. Estoy plenamente de acuerdo, pero el problema es que el malo al final siempre gana, aunque hagas que sangre su nariz en la lucha, la maldad por desgracia prevalece en el mundo, aunque haya mecanismos tardíos para tratar de aminorarla, o consuelos en los que guarecerse cuando pega fuerte el mar ahí fuera. Lo que es incuestionable es que hace falta reequilibrar el sistema, lo que los anglosajones llamarían checks and balances, para que las instituciones se limiten las unas a las otras, y la mecha que ha de iniciar todo ha de partir de la gente corriente. Muchas veces el debate se centra en lo económico como eje fundamental respecto al que gira todo lo demás, y creo que debiera ser al revés. Los cambios habría que enfocarlos como iniciar un plan de adelgazamiento: si cambias tus hábitos alimenticios, bebes agua, duermes mejor y haces ejercicio, los resultados vendrán por sí mismos. Iguales planteamientos son válidos para el Sistema: si se usa la lógica, y las instituciones funcionan como deben y los individuos nos comportamos como seres humanos, el aspecto económico prosperará. Sólo si nos damos cuenta de que los recursos son limitados, y que no nacen de los árboles, y de que los comportamientos egoístas a la larga nos llevan a los peores lugares como la crisis que nos asola desde hace ya nueve años, habría algo a lo que aferrarse en el futuro (aunque tenga poca fe en ello). Mi humilde conclusión es que si no somos capaces de aprender de los errores, y desmarcarnos como ciudadanos de los comportamientos políticos tantas veces denostados, no será posible regenerar la sociedad como es debido. El cosmos tiende al caos, al desorden, y la lucha para tratar de paliarlos es lo que nos mantiene en la brega, y da esperanza a todos aquellos que luchamos por crear un mundo mejor que hereden nuestros hijos, aunque en el fondo de nuestros corazones sintamos que no es posible. Seguiremos en la brecha. Por ella.

jueves, 14 de abril de 2016

Nunca pasa nada

Soy un sociólogo que no ejerce. Más bien, estudié Sociología, y en ese momento no sabía ni porqué…..tal vez fue porque fue a lo único decente a lo que pude aspirar con unas notas tan lamentables en Selectividad. Acabé la licenciatura al borde del ahogo y sin salvavidas, simplemente porque era lo que tocaba en ese momento. Una disciplina curiosa, ni Max Weber pudo decir de qué va. El caso es que, pasado el tiempo, con experiencias en la memoria y canas en la barba, me he dado cuenta de que me gusta. Si, me encanta elucubrar acerca de los motivos de la gente para actuar en general de manera tan irreflexiva y gregaria, de cómo las élites manipulan las voluntades a su antojo. De cómo la violencia se adueña de la mente colectiva cuando se lleva a una masa al límite, como si se encendiera una cerilla en un mar de queroseno. Pero ese limite jamás se pisará aquí. No mientras tengamos un bar con botellines helados y a Cristiano en la tele de plasma pegando cebollazos a un baloncito. Cada día estoy más convencido de que el ciudadano, especialmente a partir de cierta edad, se mueve a través de automatismos, algo así como en modo ahorro de energía. Usa los circuitos ya preestablecidos para no tener que darle al coco más que lo imprescindible….que bastante tenemos ya con pagar la hipoteca, el divorcio, mi hijo con trastorno de hiperactividad, el vecino de arriba que arrastra muebles a las dos de la madrugada….como para encima llegar el domingo por la noche a casa después de entregar a la criatura a la arpía de tu ex, y poner en la tele al pájaro de mal agüero de Jordi Évole. En lugar de eso, abres una lata de cerveza, te sientas en el sillón con los pies encima de la mesa bajera enfundado en los patucos en forma de cabeza de Mickey Mouse, y colocas en pantalla Gran Hermano Vip, sin saber si estás viendo eso, o un documental de aves marinas….básicamente, te la sopla. Y lo entiendo, de veras. Porque no hay alcantarillado mental suficiente para evacuar tanta mierda que nos bombardea por los cuatro costados cada día, uno ha de impedir que entre la cochambre con un blindaje de carro de combate... cuestión de pura supervivencia. Y es que no hay nada como vivir en tu burbuja de plutonio para ser menos infeliz. Conozco gente que sólo sonríe cuando tiene una copa balón de Ron Santa Teresa con Coca en la mano derecha, y mucha hembra emperifollada alrededor. Es como su momento zen. El resto de la semana le ves arrastrándose por el trabajo cual perezoso, como en modo low bat,hasta la siguiente farra. Su vida es un impasse, una especie de interludio entre juerga y juerga…..todo en su vida está focalizado en un mismo objetivo: gustar, follar, empinar el codo, fumar de la cachimba y lucir palmito. Sólo sacará lo mejor de sí mismo si vislumbra una presa a la que hincarle el diente. Como los guepardos en el Serengeti , el único motivo para levantar los huesos de la siesta a la sombra de un baobab será en caso de extrema necesidad (sexual, en su caso). Y nadie podrá decir que no es la realidad, pues es SU REALIDAD, la que se ha construido voluntariamente, a su manera, y desde luego no seré yo quien le juzgue, es más, diría que hasta le envidio. Me encantaría que el nihilismo fuera el timón de mi vida, mi patria, el Vicente Calderón una tarde de domingo, y que cada entrenamiento de pesas llenara más mi espíritu que todos los clásicos griegos juntos. Y creer en Dios, madre, eso si que sería la hostia!!!! Poder andar jodiendo al personal toda la semana, y que el domingo antes de misa un tío de negro y con alzacuellos te haga un reseteo completo de pecados en el disco duro a cambio del módico precio de dos avemarías, un padrenuestro, y un par de pavos para el cepillo. Es como las vidas infinitas en los videojuegos ¡¡¡quién dijo miedo!!! Por no hablar de la muerte..si los devotos casi debieran estar deseando palmarla!!. Aunque bien pensado, nada de Iglesia Católica, eso del purgatorio no suena a masaje oriental con final feliz precisamente. Casi mejor un devoto yihadista…….acabar rápido, y a cubrir vírgenes de tres en tres….espero vendan viagras en el cielo de los moritos, que uno ya no tiene edad para ciertos excesos sin asistencia divina… El caso es que no soy ni católico, ni musulmán, ni nihilista. Se podría decir que básicamente soy un gilipollas que cumple con las normas (No me preguntéis cómo me va)
Pago mis impuestos, soy un buen ciudadano, cumplo con mi trabajo y mis obligaciones como padre…trato de ser un buen hijo, amigo de mis amigos….o sea, un gilipollas. Lo llevo en el ADN, y no lo puedo evitar. Me gustaría transpantarme a un sinvergüenza de esos con gracia, y pico a raudales de los que siempre salen indemnes de todas sus maldades, se vive inmensamente mejor. Y si cree en Cristo Resucitado, miel sobre hojuelas El caso es que hoy en día lo más puro que veo a mi alrededor es el jabón de glicerina que tengo en la ducha. Desde luego más feliz era cuando no había ex parejas, ni Gürtel ni Púnica ni Ritas ni wikileaks, ni papeles de Panamá. Reza una cita que en el medio está la virtud. No sé si es verdad, lo que parece claro es que, lejos de eso, el camino del exceso es el que se ha impuesto en el mundo. O del defecto. O se es Emilio Botin, o un pobre miserable con nómina (o sin ella). O calvo, o con tres pelucas. Y qué bien estaría una revolución de los calvos o, mas bien, una insumisión…..Qué pueden hacernos estos peludos a millones de alopécicos? Por lo menos, a los judíos de los campos de concentración les rapaban para hacer colchones y ropa con el cabello. A los bolas de billar no nos queda ya ni eso, sólo la poca dignidad que cada uno arrastre consigo…hasta que los pelucas descubran una manera de sacarle rédito pecuniario, todo se andará. De momento he oído que andan pensando en colgarnos del cuello un caudalímetro de oxígeno consumido por hora, que ya que es un gas cada vez más escaso, a ver si nos ayuda a controlarnos….gordos, maratonianos y con trastorno de ansiedad ya andan pidiendo el pago fraccionado. No sonrían, que es verdad. Y es que el mundo sigue girando, y así seguirá, y seguirá, y seguirá por los siglos de los siglos y AMÉN. Porque aquí NUNCA PASA NADA. Y desde luego, no seremos nosotros los que haremos que cambie. Que bastante tenemos con lo nuestro. ¿Verdad?

martes, 21 de julio de 2015

Lucifer

Amigo, tú vas a pagar. Más pronto que tarde, lo harás. No esperes piedad, tampoco cuartel. Esto no es nada personal, sólo negocios, nada más. Tus desafíos sólo servirán para que caigas con más estrépito. El cuento de David y Goliat es sólo eso, un cuento. La realidad es una pared de hormigón contra la que te partirás la crisma. La gaviota en el mar eres tú…y en este juego, se tira a matar, vuelas demasiado bajo, chaval… No es cuestión de ti, y de él, va mucho más allá. Es un aviso a navegantes: poner proa a la tormenta siempre trae consecuencias. El mar no suele perdonar la osadía y tu pecio embarrancado a babor junto al acantilado servirá para el que venga después. Y es que el miedo guarda la viña, viejo amigo, la chulería ha de ser respaldada con toneladas de billetes, o un batallón de marines, y tu no tienes ni una cosa ni la otra. Que tus golpes de insolencia hayan provocado un hilo de sangre en su nariz y una sonrisilla de soslayo en tu cara harán de la venganza algo virulento y cruel. Te va a barrer de la faz de la tierra, a ti, y a todos lo que lleguen después heredando tus modos altivos y tu cara de muerto de hambre con ínfulas. Porque está en todos los lados. Allá donde menos sospechas, su presencia se hace más intensa. Dicen por ahí que su principal virtud es hacer creer al mundo que no existe… Pero sí…….existe, y nada podrás contra él. Because is all around, en tu vida cotidiana. Esto no es un campo de batalla medieval. El averno se ha convertido en una niebla fría que se introduce por cada rincón, en cada recoveco, que se mete hasta los huesos y hiela el alma. Un veneno inoculado a través de tu piel mientras duermes. Maneja los hilos en la sombra, cual bestia de mil cabezas que todo lo controla, que todo lo emponzoña. Termina por pagar los cheques de las ideas dignas de ser gritadas, aplasta los estandartes, la poca decencia que va quedando en el mundo. Y me temo que esto es todo, camarada. Hasta aquí hemos llegado, la melodía termina, al menos tal cual la habéis conocido, y no negaré que fue bonita mientras duró. Quién sabe lo que vendrá detrás. Me temo que una ópera bufa para entreteneros mientras os roban la cartera… a mi personalmente, me viene a la cabeza una pieza triste, una orquesta estoica en la oscuridad de la noche, un barco en aguas frías que se hunde y caras de miedo ante lo irremediable.

lunes, 23 de marzo de 2015

¿REGENERACIÓN? Mucho movimiento, para quedarse en el mismo sitio.

Ya tenemos calentitos los resultados de las elecciones en Andalucía. La porción del pastel para los integrantes de Podemos ha sido mucho más pequeño del esperado (incluso por ellos mismos). Las encuestas vaticinaban un giro de muchos grados en la intención de voto de izquierdas, que finalmente se ha quedado en agua de borrajas. Sólo ha habido un desplazamiento de votantes de IU hacia Podemos, seguramente también nutrido por antiguos abstencionistas, que esta vez se han levantado del sillón para echar la papeleta, y de una mordida del voto de derechas or parte de Ciudadanos. La debacle del PP era de esperar…si es que se puede calificar como tal obtener más de un veintiséis por ciento de los votos, lo cual tampoco dice mucho de la calidad de los rivales. El caso es que se han cumplido mis expectativas: la gente a la hora de echar la papeleta es mucho más conservadora de lo que se refleja en las encuestas, y efectivamente, funciona el donde dije digo…..malos tiempos para Demoscopia y demás buscadores de intención. Me recuerda a una anécdota que pasó hace ya bastantes años con un entrenador galés del Real Madrid de fútbol. El equipo estaba pasando por una mala racha de resultados, y un lunes en rueda de prensa después de un fin de semana desastroso un periodista le preguntó si tenía preparada alguna medida de choque para reverter la situación. El tipo, ni corto ni perezoso, respondió que a lunes le llevan los demonios, que cambiaría del primero al último de los jugadores, y no dejaría títere con cabeza. A martes, tal vez dejaría un par en la defensa, al portero y poco más. A miércoles, cambiaría la delantera y algún mediocampista….y que para el siguiente fin de semana de partido, tras echar un ojo al fondo de armario, no le quedaba otra que quedarse con los mismos hijos de perra de la jornada anterior. Creo que en la intención electoral actual pasa exactamente lo mismo. Se le da la razón atodas las propuestas coherentes de los partidos emergentes, se ensalzan sus principios y se pone a caer de un burro a los que están en el poder, pero a la hora de la verdad, se sigue el camino de lo malo conocido… El ser humano es poco amigo de los cambios radicales, salvo fuerza mayor, y ese caso, con escasas excepciones, no se ha dado en España. Por no hablar de que las bisagras quedan bien aceitadas con un aparato mediático funcionando a toda máquina. El clientelismo político, unido a la ignorancia, la incultura, y la desidia dan resultados como los de Andalucía. Básicamente, se ha premiado el hedor de la corrupción, nada menos que con el sesenta y dos por ciento de los votos, con el pensamiento más que cínico consistente en que, si no se lo llevan muerto estos, serán los otros. Alguien mencionó que hubo de echar la papeleta con una pinza en la nariz. Bastante realista. La ciudadanía jamás será tratada como adulta, si no muestra previamente signos de crecimiento. ¿Serán estos resultados extrapolables al resto del territorio? Sin duda si le preguntas a un mandatario del Pepé, la respuesta es obvia (otra cosa diferente, es que puertas adentro, ya esté remojando sus barbas en agua caliente) Yo no lo tengo tan claro. Lo que sí es meridiano es la escasa capacidad crítica de la gente, su nula memoria y que el refrán dame pan, y llámame tonto nos va como anillo al dedo.

sábado, 29 de noviembre de 2014

FUE LA PRIMERA.

No era nada del otro mundo. Ocupaba mucho espacio, generosa en formas. No me llamaba especialmente la atención, salvo porque siempre se estaba riendo de mis paridas y solía estar a mi lado. Un día se tiró al barro. Y yo con ella. Me desvirgó en emociones nuevas. Yo era ridículo, absurdo de pura inexperiencia. Aquello empezó a crecer, en un principio porque yo le gustaba, luego porque ella me gustó a mi. Supongo que llegué a quererla, no sé. ¿Qué nombre ponerle si no hay recorrido vital, si nunca pude compararlo? Si hacer las mayores idioteces con un nombre de mujer en la cabeza es su aspecto diferencial, seguramente yo me llevaba la palma en el Club de Idiotas, s.l. En todo caso, creo que llegué a la obsesión, tendencia innata que recientemente (manda huevos) descubrí marca mis devaneos con la vida. Esto de llegar tarde, incluso a darme cuenta de que llego tarde a todos los lados, es un soberano tostón. La vida me la puso enfrente. Ella me escogió, yo me dejé escoger, pero su utilitario era monoplaza…..aunque ni ella lo supiera. El caso es que se fue alejando, y no encontraba respuestas. Yo luchaba, la punzada de autoestima. Qué presuntuoso. K.O. técnico en el primer asalto. Una batalla interior mucho más trascendente que me costó siglos descubrir le oprimía por dentro. Esa letra fluida, de trazos largos, que siempre me había encantado verle desarrollar en clase, en esa posición casi absurda que toman los zurdos al escribir me abrió a un mundo al que todavía no había sido invitado. La curiosidad pudo a la culpa. No sabía si sentirme triste, o aliviado. Me salió lo primero. Y vacío. El cielo es azul, la lluvia cae, las mujeres tienen secretos… Miraba por la ventana mientras regresaba a casa en ese tren de cercanías y sólo la veía a ella. Sólo quería que fuera inmensamente feliz, pero a su manera…como siempre. Ahora, pasados ya muchos años, puedo afirmar que ventiló sus habitaciones y, como poco, encontró la paz, como el teniente Dan. No todos podemos decirlo… A día de hoy seguimos pululando, a nuestra manera, uno en la vida del otro, sin más reglas que las que marca el aprecio y las ganas de darnos un abrazo…y no negaré que esa idea me encanta.

jueves, 18 de julio de 2013

Madre

El año pasado, justo hace un año, me hice a la idea de que te ibas para siempre. Estaba solo en casa, hacía calor, y el sol había caído ya, se hacía de noche......también en mi corazón. Lloré desesperadamente, y me preparé para la despedida. Sentí como si me estrujaran las entrañas dos manos invisibles. Sólo rezaba por ser fuerte y no derrumbarme al afrontar seguramente el momento más duro de mi vida. Desde el momento en que alguien desaparece de este mundo, se va diluyendo en el tiempo poco a poco, es como si su cara se fuera convirtiendo en un borrón. Has de hacer esfuerzos ímprobos para mantener en tu recuerdo esa sonrisa, esa mirada que durante tanto tiempo te acompañó. ¿Será un mecanismo defensivo de tu mente, en lucha contra sus recuerdos? Pensaba en ti y en cómo la vida golpea con toda virulencia. En cuanto habías luchado y peleado por todos cuando más lo necesitábamos, sin esperar nada a cambio. Y en lo cruel de la enfermedad y el dolor que te había tocado atravesar, en que lo que el azar se había cebado contigo. En ocasiones, me dices que sueñas con que corres, como cuando lo hacías siendo apenas una niña con los vestidos camino de la tienda. Por lo menos, tus sueños te pertenecen y son reales mientras duran. Me pregunto cómo habría sido si te hubieras unido a alguien distinto, que te hubiera apreciado y respetado de verdad por cómo eres y lo que le has dado. El tiempo ha cicatrizado las heridas y enseña a aceptar lo que no se puede cambiar, pero eso no es óbice para que la imaginación vuele alto, y piense en una vida con salud, una infancia con juguetes y comida en abundancia, sin tener que hacerte cargo de tus hermanos pequeños, sin hambre, sin tanto dolor... Pensaba en ti, sintiendo que la vida era profundamente injusta. Pero milagrosamente, una noche en el hospital, cuando nadie daba un duro por ti, te rehiciste, como siempre lo has hecho. Los médicos, que nos habían preparado para lo peor, no daban crédito a lo que veían. El destino nos dio una segunda oportunidad de seguir disfrutando de tu humanidad, de tu sabiduría, de los consejos que enseñan a vivir, de poder darte un abrazo largo y muchos besos, como esta mañana, simplemente porque si, porque estás viva y coleando. No sé cuántos sonrisas me quedan por ver cuando entro por la puerta y me ves aparecer sentada en tu sillón, pero pienso disfrutar cada una como si fuera la última. No quería esperar al momento de después para decirte GRACIAS, M, por la lección de vida.

jueves, 11 de julio de 2013

SUERTE!

¿Existe la suerte? ¿Hay un poder cósmico sobrenatural que marca los designios de las personas, o simplemente es el puro azar lo que hace que yo sea funcionario y el azul mi color favorito? ¿Hay gente con buena y mala suerte? Hechos constatados: los hay que encuentran aparcamiento en la puerta del concierto cuando está todo abarrotado, y otros que acaban en Sebastopol dejando el vehículo. Por norma. Personas que se acercan a ti y desprenden un no sé qué, podría llamarse halo de energía, karma, buen rollo que inunda de positividad todo lo que le rodea, y otros que son ciénagas de aguas putrefactas ¿Los pensamientos positivos atraen todo lo bueno y los negativos producen tumores? Quién sabe...cuando leo un artículo que dice que las personas positivas viven de media quince años más que los negativos, flipo en colores. ¿Hay un aparato medidor de positividad subcutáneo o algo así? En fin...supongo que la gente tiene que vivir de algo... Me viene a la memoria un accidente brutal sin supervivientes de un Airbus A330 en mitad del Atlántico de la compañía Air France que volvía de Brasil, el vuelo 447, cuyas causas fueron un misterio hasta hace bien poco. Doscientas veintiocho personas acabaron siendo comida para peces. Como un principio de la Sociología sostiene acertadamente, en un grupo tan numeroso se puede encontrar un abanico completo de todos los tipos de caracteres que pueden definir a un ser humano (a veces me da por pensar cuán limitados somos en cuanto a catálogo de reacciones y formas de pensar respecto al mundo y a sí mismos,pero eso da para un libro entero). Veamos. Murió lo mismo el chistoso que el fanfarrón, el cenizo, el inteligente, el limitadito, el serio, el trabajador, el vago, el delincuente, el analfabeto, el culto, el hablador, la alegría de la huerta y el que siempre que vuela el pájaro se cae (éste por fin acertó) .......Seguramente viajaran parejas de enamorados con cara de tontos de vuelta de su viaje de novios que en lo último que estaban pensando es en que ese fuera su último trayecto juntos. Puro azar, maldita sea! Imagino a alguno de los pasajeros agarrado a su asiento, blasfemando contra el libro de autoayuda "Creando tu propia suerte" que estuvo leyendo en vacaciones...¡¡si hubiera estado follando!! Lo mismo que el tipo que en el último momento perdió el tren que explotó en Atocha el 11-M, al que se le cerraron las puertas en las mismas narices y durante unos minutos echó sapos y culebras por la boca porque llegaba tarde a trabajar...Así funciona la vida. Existe el caso de un francotirador de los NAVY SEAL norteamericanos, grupo de élite que afronta las misiones que no quiere hacer nadie. Al tipo los iraquíes le llamaban el demonio de Ramadi, pues a lo largo de su servicio en IRAK se cepilló él solito a doscientos cincuenta y cinco insurgentes. El caso es que este tipo, al que los iraquíes pusieron precio a su cabeza literalmente (veinte mil dólares), que afrontó peligros insospechados durante sus años de soldado y fue capaz de sobrevivir a ello durante años sin un solo rasguño, cuando ya está retirado (obligado por el ultimátum dado por su esposa) en su yankeeland natal, poniéndose hasta el culo de barbacoas y cerveza BUDS, llega un tarado en un campo de tiro de prácticas, y se le cepilla. Así, sin más...Irónico no, lo siguiente!! Moraleja: ni caso a tu mujer ;)) A veces creo que hay una mano invisible que me guía por la vida y suple mis numerosas limitaciones a la hora de atisbar un peligro.......sea emocional o físico. Recuerdo unas cuantas veces en las que he podido acabar criando malvas (la mayoría, relacionadas con la moto), y por azar, suerte o lo que sea, me he librado por los pelos Me imagino a todas las personas que me han querido y que ya no están en este mundo mirando desde arriba subidos en su nube envueltos en una túnica blanca moviendo la cabeza de lado a lado y diciendo mientras se miran otra vez nos toca salvarle el traserillo...El caso es que me considero un suertudo!!! A veces se cruza una persona en tu vida que es fundamental, aunque sea un mero ave de paso y cuya contribución a la causa es completamente involuntaria. Pero sirvió para que tomaras esa decisión que marcó tu vida, aunque se limitara a ser sólo el guardagujas que tiró de la palanca en el cruce de vías que te empujó al destino actual. Qué curiosa es la vida en ocasiones... Otras veces, estás triste como un piojo por una pérdida, como el tipo del cercanías antes mencionado, y pasado el tiempo, sientes que fue un guiño del destino al que debes estar eternamente agradecido...el famoso no hay mal que por bien no venga se cumple a rajatabla... Ironías del destino, el caso es que mi ángel sigue activo, espero no darle mucho trabajo en el futuro....o si!! y que el colchón siga inflado.... ;))